Escudo de la República de Colombia

Histórico

20.11.2015

Preposiciones y locuciones prepositivas

La preposición es una palabra invariable y casi siempre átona (excepto según) cuya función consiste en introducir un grupo nominal (los enemigos), un grupo adjetival (muy pequeño), entre otros. El siguiente listado de preposiciones suele ser aceptado en el español: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, sobre, tras y vía (RAE. 2010b. p. 55).

En “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 312) se señala que los errores en el uso de las preposiciones pueden deberse a varias causas: i) por omisión de una proposición necesaria, ii) por omisión de una preposición innecesaria, iii) por sustituir una proposición por la que corresponde al régimen sintáctico del verbo y, iv) porque pueden causar ambigüedad. Además, cuando se coordinan dos grupos preposicionales no se debe repetir la preposición salvo que la eliminación pudiese originar ambigüedad. En el ejemplo Compra revistas de carros y motos, la omisión de la preposición de antes de motos indica que la revista trata ambos temas; mientras que en el ejemplo Compra revistas de carros y de motos, la inserción de la preposición de antes de motos indica que la revista trata un tema u otro.

De acuerdo con el libro “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 362), la preposición a es, junto con de, las que poseen más usos en el español, ya que puede introducir todo tipo de complementos de verbos, sustantivos, adjetivos o adverbios, así como construcciones que desempeñan otras funciones gramaticales. Estos son algunos de los más destacables:

• Introduce el complemento indirecto, sea en concurrencia con pronombres personales átonos: Se lo dije a Manuel; Le di el regalo a Maria.
Complementos que indican localización espacial: Esperar a la entrada, sentarse a la mesa.
• Complementos de destino, terminó y límite: Voy a Murcia.
• Dirección u orientación: La fachada daba al sur.
• Localización temporal: Llegó a las tres; sucedió al amanecer.

Las locuciones preposicionales son agrupaciones de palabras que adquieren el significado y el funcionamiento gramatical de las preposiciones; algunas de ellas son: a base de, a cargo de, a causa de, a comienzo de, a costa de, a efectos de, a fin de, a instancias de, a tiempo de, al abrigo de, al margen de, con arreglo a, con base en, con cargo a, con miras a, con visos de, de boca de, de conformidad con, de parte de, en aras de, en atención a, en bien de, en contra de, en detrimento de, en espera de, en lugar de, en orden a, en perjuicio de, en prevención de, en vez de, en vísperas de, so pena de: (RAE. 2013. p. 380). Los esquemas sobre los que se originan las locuciones preposicionales son diversos; los más productivos son: preposición + sustantivo + preposición y sustantivo + preposición (gracias a, cara a, frente a, esquina a, camino de, respecto de, rumbo a).

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13.11.2015

Escritura de los numerales

Los numerales son un grupo de palabras, casi todas cuantificadores, que sirven para plasmar un cálculo basado en los números naturales. Existen cuatro tipos de numerales: cardinales, ordinales, fraccionarios y multiplicativos (RAE. 2013. p. 286).

Los números cardinales
Estos aportan la medida numérica de entidades; las características de su formación son:

•     Del 0 al 15 se escriben en una palabra (uno, dos, tres, quince), al igual que cien, quinientos, mil, millón y millardo.
•     Del 16 al 29 se escriben en una palabra (dieciséis, veintinueve); la conjunción y se escribe i.
•     Del 30 al 99 se escriben en varias palabras unidas por la conjunción y (noventa y nueve).
•     Los múltiplos de diez inferiores a cien se escriben en una palabra (veinte, treinta, noventa).
•     Los múltiplos de cien se escriben en una palabra compuesta (trescientos).

Los números ordinales
Estos aportan el lugar que ocupa una unidad en una serie; las características de su formación son:

•     Del 1.° al 10.° se escriben en una palabra (primero, segundo, décimo).
•     Para formar decenas, se agrega al final del cardinal la terminación gésimo y sus variantes flexivas  (vigésimo, vigésimos).
•     Para formar centenas, se agrega al final del cardinal la terminación centésimo o gentésimo (quingentésimo).
•     Los equivalentes a mil, diez mil, cien mil y un millón son milésimo, diezmilésimo, cienmilésimo y millonésimo, respectivamente.
•     La forma apocopada de los ordinales primero, tercero y postrero es primer, tercer y postrer; esta  forma apocopada solo se da cuando el ordinal precede a un sustantivo masculino.
•     Los ordinales, cuando se escriben en cifras, se distinguen con la letra o volada para masculino (1.°) y a para femenino (1.a). Entre el número y la letra volada debe haber un punto. En las formas apocopadas debe aparecer la terminación er volada (1.er).

Los números fraccionarios
Estos aluden a partes o fracciones de una unidad; también se llaman partitivos. Las características de su formación son:
•     Estos pueden ser tanto sustantivos (el tercio) como adjetivos (la quinta parte).
•     La fracción 1/2 usada como adjetivo se escribe medio o media ante cualquier nombre contable (medio pollo).
•     La fracción 1/2 usada como sustantivo se escribe medio o mitad (la mitad del grupo).
•     Los fraccionarios entre 1/3 y 1/10 coinciden con sus respectivos ordinales tanto cuando son sustantivos (un tercio de) como cuando son adjetivos (la tercera parte de).
•     Los fraccionarios después de 1/11 se forman sustantivos  cuando a las formas cardinales correspondientes se les añade al final la terminación avo (onceavo, doceavo); se forman adjetivos cuando a las formas cardinales correspondientes se les añade al final la terminación ava (onceava, doceava).

Los números multiplicativos
Estos expresan el resultado de multiplicar una cantidad por un número natural. Las características de su formación son:
•     Estos pueden ser tanto sustantivos (el doble de) como adjetivos (doble vuelta).
•     Los multiplicativos más usados terminan en ble (doble) o ple (triple).
•     Los multiplicativos pueden terminar en plo (duplo).
•     Los multiplicativos terminados en plo tienen variante femenina terminados en pla (dupla).

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09.11.2015

Expresiones que pueden escribirse juntas o separadas

Tanto en “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 185) como en el libro “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 202) se muestran expresiones que se pueden escribir juntas o separadas sin que sus significados cambien; también, se muestran expresiones que se pueden escribir juntas o separadas haciendo que sus significados cambien. El proceso en el que dos o más palabras forman una tercera se llama composición. Esta tercera palabra recibe el nombre de palabra compuesta o simplemente compuesto. La palabra compuesta no solo se representa por una palabra sacapuntas, también puede ser formada por varias blanco hueso.

JUNTAS O SEPARADAS
1. Las formas con prefijo: superfrágil, anticoagulante. Esta regla no es válida  
cuando el prefijo precede a un nombre propio o a una sigla: pro-OTAN,
anti-Estados Unidos.

2. Las palabras compuestas formadas por dos nombres: dogradicción, lengua madre.

3. Las palabras compuestas formadas por sustantivo y adjetivo: aguardiente, cabeza hueca.

4. Las palabras compuestas formadas por verbo y sustantivo: quitaesmaltetapabocas.

5. Las palabras compuestas formadas por dos adjetivos: sordomudofísico-químico.

6. Las palabras compuestas formadas por numeral y nombre: ciempiés, milamores.

A continuación se muestran algunas expresiones que admiten la escritura en una o en varias palabras sin que su significado cambie:

• a maltraer ~ a mal traer        • a matacaballo ~ a mata caballo
• adonde ~ a donde                 • altamar ~ alta mar
• aprisa ~ a prisa                      • asimismo ~ así mismo
• bocarriba ~ boca arriba         • caradura ~ cara dura
• deprisa ~ de prisa                  • enfrente ~ en frente
• enseguida ~ en seguida         • maltrato ~ mal trato

En ocasiones, dependiendo de si la expresión se escribe junta o por separado, esta puede significar cosas diferentes y debemos tener claro cuándo tiene un valor y cuándo tiene el otro; lo anterior con el fin de utilizarlas adecuadamente (Paredes García, et al. 2012. p. 185).

Sino es un sustantivo masculino que significa divinidad o fuerza desconocida: Los eventos ocurren por la voluntad del sino.

Sino es una conjunción adversativa que sirve para contraponer una expresión afirmativa a otra negativa: No ganó el candidato A, sino el candidato B.

Si no es  la secuencia compuesta por la conjunción si y el adverbio no: Si no asiste a clase, se perderá la explicación.

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30.10.2015

Apreciativos (diminutivos, aumentativos y despectivos) (copy 1)

De acuerdo con el libro “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 176) se distinguen tres clases de apreciativos: diminutivos, aumentativos y despectivos. Estos son sufijos que se añaden para expresar la opinión afectiva del hablante sobre personas o cosas.

•     Diminutivos: --ejo/-eja, -ete/-eta, -ico/-ica, -illo/-illa, -ito/-ita, -uco/-uca, etc.; por ejemplo, librejo, calvete, gático, cigarrillo, casita, ventanuco. 

•     Aumentativos: -azo/-aza, -ón/-ona, -ote/-ota, etc.; por ejemplo, gigantazo, caserón, amigote. 

•     Despectivos:  - -acho/acha, -ajo/-aja, -ango/-anga, -ucho/-ucha, -uzo/-uza, etc.; por ejemplo, amigacho, miaja, bullanga, pueblucho, gentuza.

Los diminutivos son numerosos, el más usado actualmente es -ito/-ita, aunque en la Edad Media y Clásica los más utilizados eran -illo/-illa. Aparte del valor afectivo, los diminutivos pueden expresar tamaño reducido, atenuación e intensificación. Los aumentativos, aparte del valor afectivo, pueden expresar la idea de aumento, intensidad o exceso. Los despectivos forman adjetivos despectivos que están relacionados con las propiedades físicas de las personas o cosas; aunque también se aplica a sustantivos.

Para construir palabras con apreciativos se deben seguir las siguientes recomendaciones:

•     Cuando la última vocal de una palabra es átona, esta se suprime y se añade el diminutivo; por ejemplo, car(a) + ita > carita.
•     Cuando la última vocal de una palabra es tónica, esta se mantiene y se añade el diminutivo; por ejemplo, sofá + cito > sofacito.

•     Los diminutivos suelen terminar en -o o en -a de acuerdo con el género de la palabra base; por ejemplo, tema + ita > temita, aunque se pueden presentar excepciones; por ejemplo, mano + ito ~ ita > manito(a).

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26.10.2015

Los paréntesis, los corchetes y las llaves

LOS PARÉNTESIS
Los paréntesis son un signo de puntuación doble que se usa generalmente, para insertar en un enunciado una información complementaria o aclaratoria. El paréntesis tanto de apertura “(” como de cierre “)” se escriben pegados respectivamente al primer y último carácter de la cadena que encierran, y separados por un espacio del carácter que los precede o sigue; pero si lo que sigue al paréntesis de cierre es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos (RAE. 2013. p. 78).

Las principales funciones de los paréntesis son listadas a continuación (Ibídem), (Paredes García, et al. 2012. p. 172):

•   Encerrar incisos aclaratorios, tengan o no relación con lo escrito previamente; por ejemplo, La Universidad Nacional de  Colombia (fundada el 22 de septiembre de 1867 mediante la Ley 66) cumple 148 años en 2015. En este caso, la coma y la raya cumplen la misma función que los paréntesis.

•   Insertar información para precisar lo escrito previamente; por ejemplo, La comunidad universitaria (estudiantes, docentes y administrativos) no está de acuerdo con la decisión. En este caso, los corchetes cumplen la misma función que los paréntesis.

•   Desarrollar partes omitidas de abreviaturas en transcripciones de textos, códices o inscripciones; por ejemplo, Al(emán).

•   Enmarcar los puntos suspensivos cuando, dentro de una cita textual, se ha omitido parte del texto original; por ejemplo: El Ministro de Hacienda, Maurcio Cardenas, sostuvo que “Este comité evalúa la calidad de la regulación y supervisión en el sector financiero (...) y ha concluido que Colombia cumple con los estándares de este club de la mejores prácticas mundiales” (El Espectador, 2015).

•   Encerrar una alternativa igualmente válida entre varias opciones; por ejemplo, el(los) lunes. En este caso, la barra (/) cumple la misma función que los paréntesis.

•   Encerrar las acotaciones del autor en la escritura teatral. Estas acotaciones deben escribirse en cursiva; por ejemplo, personaje llamado Ramiro (Gritando) ¿Dónde está el trabajo?

•   Introducir números o letras para listar. Estos caracteres pueden ser enmarcados con los dos paréntesis o solo con el de cierre; 
por ejemplo, a), b), c) o (a), (b), (c).

•   Delimitar operaciones matemáticas; por ejemplo, a + (b * c) ≠ (a + b) * c.

LOS CORCHETES
Los corchetes son un signo de puntuación doble que se usa generalmente, de forma parecida a los paréntesis, para insertar en un enunciado información complementaria o aclaratoria. El corchete tanto de apertura “[” como de cierre “]” se escriben pegados respectivamente al primer y último carácter de la cadena que encierran, y separados por un espacio del carácter que los precede o sigue; pero si lo que sigue al corchete de cierre es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos (RAE. 2013. p. 82), por ejemplo, Gabriel Garcia [1927-2014], Premio Nobel de Literatura, es más conocido como Gabo.

Las principales funciones de los corchetes son básicamente las mismas que las de los paréntesis (Paredes García, et al. 2012. p. 174), a excepción de los siguientes usos (RAE. 2013. p. 82):

•   Introducir alguna precisión o nota aclaratoria dentro de un enunciado que va entre paréntesis; por ejemplo, Algunos académicos afirman que el mejor aporte en el siglo XX (algunos científicos consideran que Albert Einstein [1879-1955] es el físico más conocido) fue la teoría de la relatividad.

•   Marcar cualquier interpolación o modificación como aclaraciones, adiciones, enmiendas o el desarrollo de abreviaturas en la transcripción de un texto; por ejemplo, Pto. por P[erfec]to.

•   Encerrar operaciones matemáticas o fórmulas químicas que ya contienen paréntesis; por ejemplo, [(a / b) - (c + d)] = 0

•   Encerrar las transcripciones fonéticas; por ejemplo, [‘kasa], transcripción fonética de casa.

LAS LLAVES
Las llaves son un signo auxiliar doble que se usa generalmente para encerrar información estructurada en forma de esquema o cuadro sinóptico. Existe uno de apertura ‘{‘ y otro de cierre ‘}’. Cuando la llave de apertura se usa, el contenido de la información va de lo general a lo específico. Cuando la llave de cierre se usa, el contenido de la información va de lo específico a lo general (Paredes García, et al. 2012. p. 174).

 

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16.10.2015

Uso de la mayuscula para nombrar clases de nombres

La función primordial de la mayúscula es distinguir el nombre propio del nombre común (RAE. 2010b. p. 455); tanto el nombre propio como el común son sustantivos. El nombre propio designa y refiere a una entidad única animada o inanimada como el nombre de una persona, animal, lugar, etc.; es decir, identifica a un ser entre los demás. El nombre propio no tiene sinónimos ni antónimos, además, se acostumbra a no traducirse.  El nombre común clasifica o categoriza entidades según sus rasgos comunes (RAE. 2010a. p. 209). El libro “Ortografía de la lengua española” ofrece una clasificación de los nombres que deben ser escritos con mayúscula inicial (RAE. 2010b. p. 466-509).

Los nombres de pila (Juan José) e hipocorísticos (Pepe, por José), los apellidos (Gutiérrez), las denominaciones de familias y dinastías (los Borgia, la dinastía Ming), el plural de los antropónimos (los Pérez) se escriben con mayúscula inicial.
 •       Si el nombre de pila incluye artículos o preposiciones, estos se escriben con minúscula inicial.
 •       Si el apellido empieza con artículo, este se escribe con mayúscula inicial.
 •       Si los apellidos son unidos por la conjunción y, esta se escribe con minúscula.

Los apodos y los alias se escriben con mayúscula inicial y habitualmente precedidos de artículo (el Patrón). Si se quiere escribir el apodo o el alias entre el nombre y el apellido, se recomienda escribirlo en cursiva o entre comillas (Ernesto “Che” Guevara).

Los sobrenombres se escriben con mayúscula inicial, y siempre deben ir acompañados del nombre propio y precedidos de artículo escrito en minúscula (Isabel la Católica).

Los seudónimos se escriben con mayúscula inicial (Voltaire, seudónimo de François Marie Arouet). Si estos llevan artículo, se deben escribir con minúscula (el Puma, seudónimo de José Luis Rodríguez).

Las fórmulas de tratamiento pueden escribirse con mayúscula o minúscula, aunque en la actualidad se recomienda escribirlos con minúscula (doctora, señor). Solo se escribe con mayúscula inicial las abreviaturas de los tratamientos (Dra., Sr.).

 •       Los títulos, cargos, profesiones, gentilicios y nombres de pueblos o etnias se escriben con minúscula.

Los nombres de personajes de ficción al igual que los nombres de personas reales se escriben con mayúscula inicial.

Los nombres de las deidades, seres del ámbito religioso y seres mitológicos o fabulosos se escriben con mayúscula inicial (Jesucristo). También, los apelativos antonomásticos y las advocaciones se escriben con mayúscula inicial (el Creador).

Los nombres propios de animales y plantas se escriben con mayúscula inicial (Dolly, refiere a una oveja).

La primera palabra que compone los nombres científicos y taxones zoológicos y botánicos de animales y plantas se escriben con mayúscula inicial, la segunda y demás se escriben con minúscula. Además, los nombres científicos se escriben en cursiva (Allium cepa, ‘cebolla’).

Los continentes, países y ciudades (Europa, El Salvador, La Paz), los sustantivos y adjetivos de carácter antonomástico que representan algunos topónimos (el Nuevo Mundo, refiere a América), los topónimos imaginarios (los Campos Elíseos) se escriben con mayúscula inicial.

Las áreas geopolíticas (América Latina) y los accidentes geográficos (el océano Atlántico) se escriben con mayúscula inicial.
•       Los sustantivos comunes (océano) que acompañan a los nombres propios (Atlántico) se escriben con minúscula.

Las regiones naturales y ecorregiones (la Orinoquía), comarcas (el Cóndor) y espacios naturales protegidos (parque nacional natural La Paya) y divisiones territoriales de carácter administrativo (el departamento de Cundinamarca) se escriben con mayúscula inicial.
•       En cuanto a los espacios naturales protegidos y las divisiones territoriales solo es obligatoria la mayúscula en el término específico que permite diferenciar un lugar de otro.

Las regiones militares (región militar Occidental), barrios y urbanizaciones (barrio Buenavista), edificios y monumentos (edificio Uriel Gutiérrez), puertos, aeropuertos y estaciones (aeropuerto internacional El Dorado), calles y espacios urbanos (avenida Jiménez), vías de comunicación (carretera Panamericana) y, caminos y rutas turísticas (ruta La Candelaria) se escriben con mayúscula inicial.
•       Solo es obligatoria la mayúscula en el término específico que permite diferenciar un lugar de otro.

Los organismos, instituciones, departamentos y asociaciones (Universidad Nacional de Colombia), así como su forma abreviada (la Nacional), se escriben con mayúscula inicial. Los sustantivos cuando designan entidades se escriben con mayúscula inicial (la Universidad, se refiere a una universidad en específico).
•       Las preposiciones y conjunciones que están en el nombre se escriben con minúscula.

Los nombres de formas de Estado y de gobierno que se utilizan para designar periodos concretos de la historia y cuando forman parte del nombre oficial de un Estado se escriben con mayúscula inicial (República de Colombia).

Los nombres de los poderes del Estado solo se escriben con mayúscula inicial cuando hacen parte del nombre de una entidad (Consejo General del Poder Judicial).

Los nombres de establecimientos comerciales, culturales o recreativos (teatro Colón), órdenes religiosas (la Compañía de Jesús), torneos deportivos, equipos deportivos (Deportivo Cali) y denominaciones alternativas (la Albiceleste, refiere a la selección argentina) se escriben con mayúscula inicial.
•      Solo es obligatoria la mayúscula en el término específico que permite diferenciar un nombre de otro.

La primera palabra de las obras de creación como libros, ponencias, películas, escultura, etc., (El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha), así como su forma abreviada (el Quijote), se escriben con mayúscula inicial. Además, los nombres de estas obras se escriben en cursiva.
•       Las preposiciones y conjunciones que están en el nombre se escriben con minúscula.

La primera palabra de los titulares de prensa y las que sean necesarias se escriben con mayúscula inicial (Deportistas premiados  en Toronto).

Todas las palabras significativas de publicaciones periódicas, colecciones, programas, planes, proyectos, leyes y documentos oficiales e históricos se escriben con mayúscula inicial (Declaración de los Derechos Humanos).

Todas las palabras significativas de estudios (en contextos académicos o curriculares), asignaturas o cursos se escriben con mayúscula inicial (Ingeniería de Sistemas y Computación, Matemáticas Básicas).
•      Si el nombre de la asignatura es muy largo, solo se escribe con mayúscula inicial la primera palabra.

Todas las palabras significativas de reuniones de especialistas o profesionales, premios y condecoraciones se escriben con mayúscula inicial (Premio Nobel de Medicina).

Los nombres propios de los cuerpos celestes (la Vía Láctea), los puntos cardinales (América del Norte), los fenómenos atmosféricos (huracán Katrina) y los signos del Zodiaco (Leo) como sus nombres alternativos (León, por Leo) se escriben con mayúscula inicial.
•       Solo es obligatoria la mayúscula en el término específico que permite diferenciar un nombre de otro.

Todas las palabras significativas de festividades (Año Nuevo), periodos geológicos (el Jurásico), periodos prehistóricos e históricos (la Edad de Piedra) y acontecimientos históricos (la guerra de los Cien Años) se escriben con mayúscula inicial.
•      Solo es obligatoria la mayúscula en el término específico que permite diferenciar un nombre de otro.

Tanto las obras de arte citadas por su autor (un Botero) como las marcas comerciales o registradas (Google) se escriben con mayúscula inicial.

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09.10.2015

Comparativos y superlativos

Las expresiones comparativas establecen una relación de superioridad, inferioridad o igualdad entre dos o más magnitudes. Dichas magnitudes pueden ser números, cantidades y grados. Estas expresiones comparativas se pueden agrupar en dos grupos en función de los cuantificadores que intervienen en ellas: desigualdad (superioridad, inferioridad) e igualdad (RAE. 2013. p. 222).

El cuantificador comparativo que interviene en las expresiones de superioridad es más, el que interviene en las expresiones de inferioridad es menos, y los cuantificadores que intervienen en las expresiones de igualdad son tan, tanto, tanta, tantos y tantas (Ibidem).

Tradicionalmente, la estructura comparativa se divide en dos partes. Dentro de la primera parte está el primer término comparativo, el verbo (opcional), el cuantificador comparativo y el núcleo. Dentro de la segunda parte está el nexo y el segundo término de la comparación (Ibíd., p. 233). Ilustremos lo anterior con el siguiente ejemplo:

• El estudiante A tiene más trabajo que el estudiante B.

Primer término comparativo: el estudiante A

Verbo: tiene

Cuantificador comparativo: más

Núcleo: trabajo

Nexo: que

Segundo término de la comparación: el estudiante B

En cuanto a los superlativos, estos expresan una propiedad en su grado máximo. Los superlativos se agrupan en dos grupos: relativo y absoluto. La propiedad que expresa el superlativo relativo es poseída por uno o varios individuos de un conjunto; las expresiones más comunes para este caso son: el más, los más, el menos, los menos, los mejores, el peor, los peores, etc. Por ser semejante al comparativo, dado que establece relaciones de un elemento con otros, tiene una estructura de tres componentes  (Ibíd., p. 238); ilustremos lo anterior con el siguiente ejemplo:

• El artículo más citado de la semana.

Primer término: el artículo
Grupo cuantificativo: más citado
Complemento restrictivo: de la semana

La propiedad que expresa el superlativo absoluto es de su grado más alto sin establecer comparación alguna. El sufijo más común para la creación de este tipo de superlativo es -ísimo e -ísima; por ejemplo, cordialísimo, excelentísimo. Una variante de este sufijo que también sirve para crear superlativos es -císimo e -císima; por ejemplo, jovencísimo, mayorcísimo.

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05.10.2015

El guión como signo de unión entre palabras

El “Diccionario panhispánico de dudas” indica que este signo ortográfico (-) no debe confundirse con la raya (—). Ambos se representan por medio de un trazo horizontal, pero el guión es de una longitud sensiblemente menor que la de la raya. También nos muestra una serie de usos (2005):

     • El guión puede unir dos elementos que integran una palabra compuesta (franco-alemán). También puede unir elementos que expresan distintos tipos de relaciones entre palabras simples (calidad-precio). En ambos casos, cada uno de los elementos unidos por el guión conserva la acentuación gráfica que le corresponde como palabra independiente.

      • El guión puede unir nombres propios: Pérez-Mancera. Ejemplos de este uso pueden verse en la forma en que los autores escriben sus nombres en un artículo científico. Otro uso del guión es unir nombres comunes: coste-beneficio. En este caso el guión tiene el valor de una preposición o una conjunción. También, el guión puede unir adjetivos: colombo-argentino. En este caso el guión se usa para relacionar dos adjetivos que conservan su referencia independiente (Ibídem).

      • El guión se escribe cuando el prefijo precede a una sigla o a una palabra que comienza por mayúscula: anti-OTAN.

      • El guión se escribe cuando se desea unir en coordinación dos prefijos asociados a una misma palabra, el primero se escribe de forma independiente y con guión, el segundo se escribe unido a la palabra: pre- o recontratación.

      • El guión se escribe para vincular varias palabras que quien escribe desea presentar como un todo: para-sí-mismo. Este uso es frecuente en textos filosóficos.

       • El guión se escribe para unir palabras, letras, números: edificio-212.

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24.09.2015

Las Comillas angulares, dobles y sencillas

Las comillas son un signo doble; una de sus funciones es enmarcar las palabras que no pertenecen al emisor del mensaje. En español existen tres tipos de comillas: angulares o también llamadas latinas, españolas o de codo (« »), inglesas o altas (“ ”) y simples (‘ ’). Se pueden emplear para reproducir citas textuales cortas; si las citas textuales son largas, se puede usar la sangría. También se pueden usar para llamar la atención sobre una palabra o expresión, señalar que es impropia, vulgar, que procede de otra lengua, que está utilizada irónicamente o que tiene un sentido especial (RAE. 2013. p. 84). ; por ejemplo, De cuándo acá ‘ser abeja’ significa ser listo.

Paredes García, et al., afirman que las comillas dobles pueden utilizarse indistintamente, pues su uso depende en la mayoría de los casos del tipo de texto (científico, literario, periodístico, etc.). Las funciones más frecuentes de estas comillas son: encerrar citas textuales; marcar que la palabra que va en comillas es impropia, vulgar o utilizada en un sentido figurado; citar artículos, capítulos, apartados, etc.; referirse al título de ponencias, discursos, conferencias, etc.; aislar una palabra dentro de un texto con el fin de que sobresalga y llame la atención del lector, y encerrar el significado de una palabra.

Sobre las comillas simples nos dicen que son menos utilizadas, pero poseen unas funciones delimitadas, estas son: encerrar alguna parte del texto que, a su vez, ya está delimitado por comillas dobles; por ejemplo, de repente dijo “¿Qué significa la palabra ‘vida’?”. Su función más extendida es la de encerrar los significados o definiciones de conceptos, sintagmas u oraciones (Paredes García, et al. 2012. p. 175).

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11.09.2015

Cuidado con las vocales dobles

En el libro "El buen uso del español" se muestra que en el español no son muy abundantes las palabras que contienen en su interior las secuencias aa, ee, ii, oo, uu. La mayoría de las palabras que se pueden escribir con doble vocal tienen uno de estos orígenes (RAE. 2013. p. 8):

- Extranjerismo o cultismo grecolatinos: Isaac, neerlandés, duunviro.

-  Palabras derivadas o compuestas en las que el primer elemento acaba en la vocal por la que comienza el siguiente: reescribir, contraatacar, antiimperialismo.

La presencia de dos vocales contiguas en la grafía de una palabra suele corresponderse, en la lengua oral, especialmente en la pronunciación aislada, con la articulación de una doble vocal. Hay que tener en cuenta que, aunque la segunda vocal sea tónica, no debe llevar tilde si no lo exigen las reglas generales de acentuación (Isaac, no Isaác). Lo mismo sucede si la tónica es la primera vocal (Campoo, no Campóo).En algunos casos, al hablar, los dos sonidos se vuelven uno solo. Cuando esta reducción se traslada a la escritura se considera válida en algunas ocasiones, pero en otras, no. En los siguientes casos la reducción no se puede realizar:

  • Cuando la forma resultante coincide con la de otra palabra con distinto significado; por ejemplo, mantiene las dos vocales la palabra reemitir (volver a emitir), distinto de remitir (enviar, diferir).
  • Cuando la palabra comienza por un prefijo y se le agrega en el inicio un elemento compositivo; por ejemplo, archiilegal, archi+ilegal, donde la i de ilegal es un prefijo.

Existen dos modalidades gráficas: una donde se mantienen las dos vocales y, la otra, donde se puede elegir entre las dos opciones:

1. Mantenimiento de las dos vocales.

  • aa. Normalmente en nombres de origen extranjero Aarón, Isaac.
  • ee. Verbos como creer, leer, poseer…; formas verbales como abofetee, desee, hornee, peleen… sustantivos como obleera, fideero o adjetivos como acreedor.
  • ii. chii, chiita, friísimo.
  • oo. zoo (zoológico, zoomorfo, espermatozoo).
  • uu. Solo en el latinismo duunviro.

 
2. Posibilidad de opción entre una o dos vocales. Se trata generalmente, de palabras compuestas o derivadas.

  • Contraalmirante o contralmirante.
  • Contraatacar  o contratacar.
  • Portaaviones o portaviones.
  • Reembolsar o rembolsar.
  • Sobreesfuerzo o sobresfuerzo.
  • Autoobservación o autobservación.
  • Microorganismo o microrganismo.
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28.08.2015

Leísmo

Estos fenómenos son incorrecciones relacionadas con el pronombre átono de tercera persona (le, lo, la y sus plurales). Según la etimología de estos pronombres, le y les se usaban para el complemento indirecto, la, lo y sus plurales se usaban para el complemento directo. Dada la evolución histórica y otras causas, este sistema ha sufrido modificaciones que se notan en las funciones del pronombre. Estas alteraciones se conocen como leísmo, laísmo y loísmo (Paredes García, et al. 2012. p. 261).

El leísmo consiste en el uso impropio de le o les en función de complemento directo, en lugar de lo para el masculino singular o neutro, los para el masculino plural y la o las (para el femenino) (DPD, 2005a). El loísmo consiste en el uso impropio de lo o los en función de complemento indirecto masculino o neutro, en lugar de le o les (DPD, 2005b). El laísmo consiste en el uso impropio de lao lasen función de complemento indirecto femenino, en lugar de le o les (DPD, 2005c).

En el “Libro del Español Correcto” se muestra que existen ciertos contextos en los cuales el leísmo es válido (Paredes García, et al. 2012. p. 263):

  • Leísmo puede ser usado en oraciones impersonales con se.
    • Se le acusa de copia en el examen.
  • Cuando el pronombre hace referencia a un sustantivo masculino de persona en singular.
    En estos casos lo es posible también.
    • Al estudiante le ~ lo veo muy estresado.
  • Puede aparecer con los verbos acusar, creer, obedecer, escuchar, ayudar.
    En estos casos lo es posible también.
    • El pueblo no le cree al gobierno.
    • Los maestros no les ~ los obedecen.
  • le aparece con los verbos de influencia (aconsejar, agradecer, animar).
    En estos casos loes posible también.
    • Le ~ lo animaron a presidir el congreso.


Además, este mismo texto hace las siguientes recomendaciones con respecto al uso del leísmo (Ibídem):

  • No hacer uso de leísmo cuando el pronombre se refiere a un sustantivo en plural.
    • A tus amigos casi nunca les he visto. X
    • A tus amigos casi nunca los he visto. √
  • No hacer uso de leísmo cuando el pronombre se refiere a un sustantivo femenino.
    • Ellas hicieron bien su trabajo y yo les compensé.  X
    • Ellas hicieron bien su trabajo y yo las compensé. √
  • No utilizar leísmo cuando hablamos de un objeto inanimado.
    • El televisor es HD y por eso le compré.  X
    • El televisor es HD y por eso lo compré. √
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21.08.2015

Los artículos

El artículo es un determinante; esto quiere decir que el artículo determina si aquello a lo que está refiriendo es o no conocido (RAE. 2013. p. 244). Los artículos se agrupan en masculinos (un, unos, el, los) y femeninos (una, unas, la, las). Se pueden clasificar en indeterminados o indefinidos (un, una, unos, unas) y determinados o definidos (el, la, los, las).

Los artículos masculinos preceden nombres masculinos. Los artículos femeninos preceden nombres femeninos. Existen algunos nombres que pueden ser precedidos por cualquier artículo. Los indeterminados se usan para presentar entidades nuevas en el discurso. Los determinados hacen referencia a algo que se supone que el oyente ya conoce porque ha aparecido anteriormente en el discurso.

 

  • El profesor ha escrito un artículo sobre ciencias [el hablante supone que el oyente no sabe de la existencia del artículo].
  • El profesor ha escrito el artículo sobre ciencias [el hablante supone que el oyente sabe de la  existencia del artículo].

En español, el artículo el tiene 2 formas contractas al y del. Estas formas resultan de la combinación de las preposiciones a y de con el artículo el; es decir, a + el = al y de + el = del. Las anteriores combinaciones tienen excepciones.

Cuando el artículo hace parte de un nombre propio.

 

  • El escritor de El adolescente es Dostoyevski. √
  • El escritor del adolescente es Dostoyevski.    X

Cuando está presente un signo de puntuación entre la preposición y el artículo.

  • El escritor de “El adolescente” es Dostoyevski. √

Otra regla general es el uso de los artículos el y un cuando preceden inmediatamente a sustantivos que empiezan por a tónica, tengan tilde o no en la escritura (Ibíd., p. 248); por ejemplo, área es una palabra femenina, pero empieza por vocal tónica á, por esta razón, los artículos usados son el y un. Lo anterior ocurre para palabras como águila, hacha, habla, hada, etc.

Los usos más frecuentes del artículo determinado son los anafóricos (RAE. 2010. p. 269); esto quiere decir que el hablante puede usar en sus futuras expresiones el artículo determinado, sinónimos, hipónimos o hiperónimos que refieran al objeto mencionado previamente; por ejemplo, en la expresión El profesor ha escrito un artículo sobre ciencias, el hablante puede usar expresiones como el artículo, el texto, el documento, etc., para referirse a un artículo en sus siguientes oraciones.

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14.08.2015

Concordancia entre el sustantivo y el adjetivo

Un tipo de concordancia que existe en español es la que se da entre el sustantivo y el adjetivo. Los adjetivos concuerdan tanto en género como en número con los sustantivos a los que modifican. Cabe recordar que algunos adjetivos no varían en género libre/libres; otros no varían ni en número, ni en género gratis (RAE. 2013. p. 424-425).

Músculo desinflamado √              Músculo desiflamada X
El partido está aburrido √           El partido está aburrida X

Los adjetivos referidos a varios sustantivos de diferente género van en plural y, si el adjetivo se pospone, la concordancia se establece en masculino Ella y él estudiaban muy concentrados. Si el adjetivo se antepone a los sustantivos, concuerda a menudo con el más próximo (Paredes García, et al. 2012. p. 344) (RAE. 2013. p. 424-425).

                                    Adjetivo Sustantivo

Los estudiantes recibieron al profesor con fervorosa admiración

                                   Adjetivo Sustantivo

Los estudiantes recibieron al profesor con fervoroso admiración

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31.07.2015

Concordancia de número

En español, los sustantivos y pronombres que se refieren a una entidad o varias son las palabras que imponen la propiedad gramatical de número; por ejemplo libro/libros, quien/quienes, alguno/algunos. Esta propiedad aparece en adjetivos, determinantes y verbos, en los que se refleja lo singular o lo plural, para concordar con los sustantivos (RAE. 2013. p. 154); en otras palabras, el número en los sustantivos y los pronombres suministra información cuantitativa sobre las entidades nombradas; mientras que en los determinantes, adjetivos y verbos está presente por exigencias de la concordancia (RAE. 2010. p. 6).

 

 

Esta marca de número permite referirse a una entidad o varias. El número presenta dos variantes: singular (solo uno) y plural (más de uno). Mientras el singular es la forma no marcada (artículo), el plural se marca habitualmente agregando al final de la palabra -s o -es (artículos). En el caso de los sustantivos y los pronombres, el número es informativo, expresa si se designa una o más entidades; en el resto de los elementos con flexión de número es una manifestación de la concordancia (RAE. 2010. p. 35).

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27.03.2015

Coma-sujeto

Uno de los errores más frecuentes con el uso de la coma es escribirla entre el sujeto y el verbo de la oración. El “Diccionario panhispánico de dudas” (DPD. 2005) advierte que esa práctica es incorrecta incluso cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas. Las siguientes oraciones ejemplifican lo anterior.

Desaconsejable: La física, la lingüística, la biología, son ciencias.
Aconsejable: La física, la lingüística, la biología son ciencias.

“El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 164) y el libro “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 66) también afirman lo anterior. El último libro, además, agrega que no debe ir coma si el sujeto es complejo o una oración subordinada. Cuando el sujeto es extenso se recomienda hacer una pausa oral, pero no se aconseja graficar la pausa por medio de un signo de puntuación. Las siguientes oraciones ejemplifican lo anterior.

Desaconsejable: Los estudios que no están relacionados con el tema central de la tesis, no deben ser citados.
Aconsejable: Los estudios que no están relacionados con el tema central de la tesis no deben ser citados.

“La Fundación del español urgente” llama a la coma que va entre el sujeto y el verbo, y entre el verbo y el objeto coma criminal (Fundéu. 2012). Los anteriores textos señalan que existen 2 excepciones a esta regla: la primera, cuando el sujeto es una enumeración y termina con la palabra etcétera o su abreviatura (etc.). La segunda, cuando después del sujeto se inserta un inciso.

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20.03.2015

Solo

La última versión de la “Ortografía de la lengua española” fue presentada oficialmente el 17 de diciembre de 2010 en una sesión de la Real Academia Española (RAE) y de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). Una de las recomendaciones de esta obra es no tildar el adverbio solo cuando puede sustituirse por solamente (RAE. 2010. p. 269).

Esta recomendación puede ser encontrada en textos como “Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 83), “El buen uso del español” (RAE 2013. p. 45) y “El español del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 152). Estos textos muestran que la palabra solo usada como adverbio no debe llevar tilde porque es una palabra llana terminada en vocal. Recordemos que las palabras llanas no llevan tilde cuando terminan en n o s precedidas de otra consonante, o en vocal.

El adverbio solo era tildado para diferenciarlo del adjetivo solo. La tilde sobre esta palabra todavía puede verse en la segunda definición que suministra el “Diccionario de la lengua española” en versión electrónica; este diccionario muestra que puede escribirse solo con tilde o sin tilde (DRAE. 2012).

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13.03.2015

Palabras con doble escritura

En español existen palabras gramaticalmente correctas que tienen 2 formas de escribirse sin cambiar el significado. No existe un único concepto para denominar a estas palabras; por ende, se utilizan conceptos como “palabras polimorfas”, “palabras con doble ortografía”, “palabras con dos grafías” o “palabras con doble escritura”. Existen pocos casos en los cuales la palabra puede tener más de dos formas de escritura. Las razones para explicar este fenómeno pueden ser etimológicas, históricas, geográficas o fonéticas.

Existen palabras que admiten en su escritura s, z o c porque para la mayoría de hispanohablantes el mismo sonido /s/ representa a estas 3 grafías. Este fenómeno es conocido como seseo. A continuación algunos ejemplos que presentan variantes admitidas con s, z o c: basuco / bazuco, casabe / cazabe, cebiche /  sebiche, manisero / manicero, pretencioso / pretensioso, zamuro / samuro (RAE. 2010. p. 139).

Palabras que admiten su escritura con h o sin h. La recomendación que se hace es que se prefiera la variante sin h. La ausencia de sonido de la h en el español actual explica el porqué algunas palabras han perdido esta letra; esto muestra que criterios fonológicos están por encima de criterios etimológicos en la escritura de algunas palabras (ibíd., p. 150). A continuación algunos ejemplos: alacena / halacena, alelí / alhelí, hardido / ardido, harpa /arpa, arpía/ harpía, hujier / ujier.

Palabras que admiten su escritura con h o con j. Las formas escritas con j han surgido de la asimilación de la pronunciación aspirada de la h (ibíd., p. 152). A continuación algunos ejemplos: halar / jalar, hico / jico, hobo / jobo, holgorio / jolgorio, hopo / jopo, mehala / mejala.


El texto “Las 500 dudas más frecuentes del español” nos ofrece un listado que resume las letras involucradas en este fenómeno:

*b o v: bargueño ~ vargueño, chabola ~ chavola.

*c o z: cebra ~ zebra, cinc ~ zinc.

*c/qu o k: quilo ~ kilo, quiosco ~ kiosco.

*h o sin h: armonía ~ harmonía, urraca ~ hurraca.

*g o j: giga ~ jiga, jineta ~ gineta.

*hie- o ye-: hiedra ~ yedra, hierba ~ yerba.

*s o z: cascarria ~ cazcarria, casabe ~ cazabe.

*gn o n: gnomo ~ nomo, gnóstico ~ nóstico.

*mn o n: nemotecnia ~ mnemotecnia, nemotécnico ~ mnemotécnico.

*ps o s: psicología ~ sicología, psicópata ~ sicópata.

*Cambio de vocales: autostop ~ autoestop, reembolso ~ rembolso.

*Palabras que admiten tres formas o más: cachemir ~ cachemira ~ casimir, cebiche ~ ceviche ~ sebiche ~ seviche (Instituto Cervantes. 2013. entrada 48).

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06.03.2015

Negación

Cuando utilizamos una oración negativa, lo que hacemos es expresar la falsedad de los estados de las cosas descritos, indicar la inexistencia de las acciones, los procesos o las propiedades de que se habla; también, solicitar que se deje de hacer algo, entre otros (RAE. 2010. p. 923).

La negación puede presentarse mediante formas que afectan a toda una expresión; por ejemplo, No es cierto que + [expresión], No se da el caso de que + [expresión], No es verdad que + [expresión]. Formas que afectan solo un segmento de la expresión; por ejemplo, Los estudiantes de la Facultad no + [expresión] y formas que afectan una palabra; por ejemplo, in-  en incapaz, des- en desleal (ibíd., p. 926).

El español tiene prefijos que expresan negación cuando denotan la propiedad contraria a otra, la ausencia de una acción, entidad o propiedad, o la intervención de una acción o una situación previa (ibíd., p. 186).

a- (acrítico, apolítico, atípico).
des- (deshoesto, descompuesto, desprevenido).
in- con las variante i- e im- (inútil, irreal, impensable).

Las palabras nunca, jamás, tampoco, nadie, nada, ninguno y ni aparecen siempre en oraciones de sentido negativo;  si alguno de los anteriores elementos va antes del verbo, este no va acompañado de la negación no; pero si van después del verbo, este debe ir necesariamente precedido de la negación (RAE. s/f).

Nada de lo que dice tiene sentido.
No tiene sentido nada de lo que dice.

El adverbio "no" con otros elementos negativos no anula el sentido negativo del enunciado, por el contrario, lo refuerza.

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27.02.2015

Deber

Las obras “Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 354), “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 414), “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 278) concuerdan en los sentidos expresados por las estructuras deber más infinitivo y deber de más infinitivo. La primera estructura expresa obligación. La segunda expresa probabilidad, incertidumbre o duda. Existen dos reglas a las cuales estas estructuras están sometidas.

* En los textos en que puede haber ambigüedad, es obligatoria la presencia de la preposición de.

   Debe de estar estudiando (el sentido es ‘probable que esté estudiando’).

   Debe estar estudiando (el sentido es ‘obligación de estar estudiando’).

* En los textos se puede expresar probabilidad o suposición sin usar la preposición de únicamente cuando el contexto resulta suficientemente explícito.

   (Contexto: mes de febrero) Alguien expresa lo siguiente: “Si no me equivoco ya debe haber empezado el semestre en la universidad”.

La anterior información está disponible en las páginas web del “Diccionario panhispánico de dudas” (DPD. 2005) y la “Fundación del Español Urgente” (FUNDÉU. 2010).

Además de las anteriores estructuras, en español existen otras que permiten expresar obligación; estas son: haber de + infinitivo, haber que + infinitivo, tener que + infinitivo.

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20.02.2015

Verbo abusar

El “Diccionario panhispánico de dudas” define el verbo abusar como ‘hacer uso de algo de modo excesivo o indebido’, ‘aprovecharse de alguien’ y ‘aprovecharse sexualmente de alguien’ (DPD. 2005). Últimamente, el verbo abusar está siendo muy utilizado en los medios de comunicación; tal vez para aludir a los diferentes tipos de abusos que están sufriendo las personas. El problema radica en que lo están utilizando erróneamente; por ejemplo, leemos en periódicos oraciones como La menor fue abusada por…

Este diccionario muestra que el verbo abusar es intransitivo y se construye con un complemento introducido por la preposición de; por ejemplo, No debemos abusar unos de otros. Igualmente nos recuerda que debe evitarse su empleo como transitivo, debido posiblemente al influjo del inglés to abuse (DPD. 2005). De igual manera, La “Fundación del Español Urgente” nos recuerda que no es adecuado emplear el participio abusado (personas abusadas) para aludir a las víctimas de abusos sexuales (FUNDÉU. 2010); es recomendable emplear expresiones como sufrir abusos o ser víctima de abusos.

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13.02.2015

Palabras interrogativas y exclamativas

En español existen palabras que se escriben con tilde diacrítica (‘) no para marcar la posición de su sílaba tónica, sino para prevenir su confusión con otras idénticas; es el caso de las palabras con sentido interrogativo o exclamativo. La Ortografía de la lengua española explica que como ocurre en todos los casos de la tilde diacrítica, estas palabras tónicas no deberían tildarse según las reglas de acentuación, o por ser monosílabas (qué, cuál, quién, cuán), o por ser bisílabas terminadas en vocal o en -s (cuándo, dónde, quiénes, cuántos...) (RAE. 2010. p. 245).

Las palabras tónicas con sentido interrogativo o exclamativo dónde, adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, cúyo, qué, quién y su plural o femenino en algunos casos cuáles, cuánta, cuántos, cuántas, quiénes se escriben con tilde diacrítica para diferenciarlas de sus homónimas átonas donde, adonde, como, cual, cuan, cuando, cuanto, que, quien y su plural o femenino en algunos casos cuales, cuanta, cuantos, cuantas, quienes (ídem).

De acuerdo con el libro El buen uso del español, los interrogativos y explicativos son un grupo de palabras que sirven para construir expresiones destinadas normalmente a solicitar información (expresiones interrogativas) o a manifestar sentimientos o estados de ánimo (expresiones exclamativas) (RAE. 2013. p. 326). El Diccionario de la lengua española muestra que cúyo es un pronombre interrogativo en desuso (DRAE. 2012).

Cada interrogativo o explicativo refiere a una incógnita convencional; dónde y adónde aluden a lugares, cómo alude a maneras, qué y cuál aluden a cosas, cuán y cuánto aluden a cantidades, cuándo alude a tiempo, quién, qué y cuál alude a personas (RAE. 2010. p. 246).

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06.02.2015

Días, meses y estaciones se escriben en minúscula

El libro “Ortografía de la lengua española” establece los días de la semana, los meses y las estaciones como sustantivos que deben escribirse con minúscula sin tener en cuenta el calendario usado (RAE. 2010. p. 502). Para ejemplificar lo anterior, este texto ofrece palabras como calenda (primer día de cada mes entre los antiguos romanos), rayab (séptimo mes del calendario musulmán). Este texto también establece que sólo estas palabras se escriben en mayúscula cuando hacen parte de un nombre propio que represente festividades, fechas históricas, espacios urbanos, etc., por ejemplo, Viernes Santo, Plaza 12 de Octubre. Esta misma información puede ser encontrada en los textos “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p.161), “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 114) y “Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 101).

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30.01.2015

Recomendaciones para el uso de los prefijos

De acuerdo con la Real Academia Española existen 3 recomendaciones para la correcta escritura de los prefijos: la primera sugiere escribir el prefijo ligado a la base cuando esta está constituida por una sola palabra; por ejemplo, el prefijo co + la palabra autor es igual a coautor, el prefijo pos + la palabra moderno es igual a posmoderno. La segunda sugiere el uso del guión cuando el prefijo se antepone a una sigla, a un nombre propio de una sola palabra o a un número escrito con cifras; por ejemplo, el prefijo mini + la sigla USB es igual a mini-USB, el prefijo pos + el nombre Uribe es igual a pos-Uribe, el prefijo sub + la cifra 21 es igual a sub-21. La tercera sugiere escribir el prefijo separado de la base cuando esta está constituida por más de una palabra; por ejemplo, el prefijo anti + las palabras pena de muerte es igual a anti pena de muerte (RAE. s/f).

Según el libro “El buen uso del español”, los prefijos tienen 3 propiedades: fonológicas, morfológicas y sintácticas. Las fonológicas muestran los prefijos que tienen variantes; por ejemplo el prefijo con- se transforma en co- delante de l- como en colateral. Las propiedades morfológicas muestran los prefijos que se adhieren a palabras de distintas categorías gramaticales; por ejemplo el prefijo super- se une a nombres (modelo), adjetivos (malo), verbos (poner) y adverbios (cerca). Las propiedades sintácticas muestran que los prefijos tienen 2 caractersiticas: recursividad (repetir el prefijo como en rerremalo) y coordinación (oponer prefijos como en pre- y posconflicto) (RAE. 2013. p. 181).

Libro:

  1. Real Academia Española -RAE. (2013). El buen uso del español. España: Espasa.

Enlace:

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01.12.2014

Verbos con dos participios

En español existen verbos que tienen 2 participios. El “diccionario de la lengua española” define participio como una forma verbal que no se conjuga con ninguna persona; pero sí tiene género y número, por ejemplo, leído-leída- leídos-leídas. De acuerdo con el libro “El buen uso del español”, el participio se forma agregando -do al final de cualquier verbo: amado, temido, partido  (RAE. 2013. p. 410).

Existen 2 tipos de participios, regular e irregular o fuerte. Según la “Real Academia Española” sólo existen 3 verbos con los 2 participios: imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito), proveer (proveído/provisto)(RAE. s/f). El libro “Las 500 dudas más frecuentes del español” nos explica que las 2 formas del participio son válidas, la diferencia se debe al uso en algunas zonas hispanohablantes; además agrega que el participio regular se emplea en la formación de los tiempos compuestos (he freído, han prendido, habremos elegido) mientras que el participio irregular se usa como adjetivo o modificador del nombre (leche frita, libro maldito, candidato electo). Este mismo libro muestra una lista de algunos verbos que tienen tanto participio regular como irregular (entrada 250).




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24.11.2014

Abreviaturas para “usted" y ”ustedes”

En español existe una palabra y su plural con muchas posibles abreviaturas, esta palabra es usted. Las posibles abreviaturas de esta palabra y su plural son: U., Ud., V., Vd., Uds., Vds. (DPD. 2005), pero ¿qué es una abreviatura? ¿cómo se crea? ¿tienen género? ¿tienen plural? ¿llevan tilde? ¿cómo se lee?

Las respuestas a las anteriores preguntas están en el libro “El buen uso del español” y en el ”Diccionario panhispánico de dudas”. En cuanto a la primera pregunta, el libro nos dice: “una abreviatura es la representación gráfica reducida de una palabra o un grupo de palabras, obtenida por eliminación de algunas de las letras o sílabas y que se cierra con un punto, o algunas veces, con una barra inclinada: pág. por página, c/ por calle“ (RAE. 2013. p. 207). Sobre la creación de las abreviaturas, este texto nos dice que existen dos procedimientos básicos: el primero se llama truncamiento o apócope, este consiste en eliminar letras o sílabas de la palabra hasta llegar a la abreviatura, de artículo a art. Cuando se eliminan casi todas las letras a excepción de la primera se habla de truncamiento extremo, de página a p. El segundo procedimiento se llama contracción o síncopa, este consiste en conservar las letras más representativas de la palabra (siempre la inicial y algunas finales), de cuenta a cta. (Ídem).

El libro nos dice que algunas abreviaturas terminadas en consonante sirven tanto para el masculino como para el femenino, izq. para izquierdo o izquierda; para formar el femenino de las abreviaturas se deben seguir dos recomendaciones: si la abreviatura del masculino termina en -o, el femenino lo construimos sustituyendo esta vocal por -a: Ilmo., Ilma. (ilustrísimo, ilustrísima). La segunda consiste en agregar una a volada ( ) cuando la abreviatura del masculino termina en consonante por truncamiento: Prof. (profesor) a Profa. (profesora) o agregar una a  la misma altura cuando la abreviatura del masculino termina en consonante por contracción: Sr. (señor) a Sra. (señora) (RAE. 2013. p. 208). 

El plural depende de su forma de creación, existen cuatro casos: 1) Si la abreviatura fue creada por truncamiento, se añade -s al final: págs. por páginas. En abreviaturas creadas  por truncamiento extremo (una sola letra), el plural se expresa duplicando la letra: ss. por siguientes. 2) Si la abreviatura se obtuvo por contracción, se añade -s o -es según sea la terminación: admones. por administraciones. 3) Si la abreviatura corresponde a una forma verbal, el plural es el mismo que para el singular: v. por véase/véanse. 4) Si la abreviatura termina con barra, el plural es invariable: ch/ por cheque(s) (RAE. 2013. p. 209).

En cuanto a la tilde, el libro “El buen uso del español” nos dice que la abreviatura mantiene la tilde si contiene la vocal que la lleva en la
palabra: pról. por prólogo (RAE. 2013. p. 210). En cuanto a su lectura, el “Diccionario panhispánico de dudas” afirma que debe
leerse la palabra completa que la abreviatura representa (DPD. 2005b).

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17.11.2014

Verbo haber

El verbo haber es usado en oraciones impersonales para expresar existencia de algo. El libro “El buen uso del español” afirma que las oraciones impersonales son las que no llevan sujeto expreso o sobreentendido (RAE. 2013. p. 438). La forma de este verbo en oraciones impersonales corresponde a la tercera persona del singular (ha/hay, habrá, haya, había, habría, hubiera, hubo, hubiere).

Las palabras que aparecen después de este verbo no son el sujeto, son el complemento directo. Esto implica que no debe
establecerse concordancia entre el verbo haber y su complemento. Aunque el uso de estas formas en conversaciones informales
sea recurrente, se recomienda evitarlas en contextos formales. Para ejemplificar lo anterior, observe las siguientes oraciones.
Habían tareas para calificar, la anterior oración muestra que el verbo haber (Habían) concuerda con el complemento (tareas para calificar); la forma aconsejable de escribirla sería Había tareas para calificar. Lo mismo sucede cuando se utiliza la forma hubieron en lugar de hubo.

El texto “El libro del español correcto” nos recomienda no utilizar este verbo en plural cuando hace parte de una perífrasis  (Paredes García, et al. 2012. p.352). Para ilustrar lo anterior, observe los siguientes ejemplos:
En esta universidad no suelen haber malos egresados (no recomendada).
En esta universidad no suele haber malos egresados (recomendada).

El próximo mes van a haber muchos exámenes (no recomendada).
El próximo mes va a haber muchos exámenes (recomendada).

El libro “Las 500 dudas más frecuentes del español” nos explica la causa de este error. Este texto afirma que el error se da
porque los hablantes asimilan el comportamiento del verbo haber con el de otros verbos que indican presencia o
existencia, tales como existir u ocurrir, donde lo que va después de este verbo es el sujeto, no su complemento  (Instituto
Cervantes. 2013. entrada 383); por ejemplo, Existió una especie de reptil hace muchos años o Existieron varias especies
de reptil hace muchos años .

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10.11.2014

Presidente

El diccionario de la lengua española define al sufijo -tor/-ra como indicador de agente cuando forma adjetivos o sustantivos. En cuanto al sufijo -nte, afirma que este sufijo forma adjetivos que significan 'que ejecuta la acción expresada por la base'; por ejemplo absorbente (que absorbe), dirigente (que dirige).
También afirma que muchos de estos adjetivos han pasado a ser sustantivos que han generado una forma femenina en -nta.

El Diccionario de términos lingüísticos define sufijo como un tipo de afijo que va en la parte final de una base léxica para formar una nueva palabra. La forma de representar un sufijo es anteponiendo un guión a la secuencia de letras que lo conforman; por ejemplo, de la palabra ‘sensato’ se puede crear la palabra ‘sensatez’ agregando el sufijo ‘-ez’. Otro tipo de afijo es el prefijo.

De acuerdo con la Nueva gramática de la lengua española, algunos adjetivos construidos con los sufijos -dor/-dora y -nte adquieren un sentido activo o pasivo (RAE. 2010. p. 144). Las nuevas palabras que se pueden formar con estos sufijos dependen de la naturaleza de la base; para el caso de los sufijos -dor/-dora si la base es un nombre, la nueva palabra será un sustantivo aviador, leñador; si la base es un verbo, la nueva palabra será un adjetivo clasificadora, consumidor.

Los sufijos -dor/-dora tienen variantes, por ejemplo, -sitor/-sitora (expositor/expositora), -tor/-tora (agricultor/agricultora), -sitor/-sitora (expositor/expositora).

En español muchos adjetivos son formados a partir de verbos más el sufijo -nte o más alguna de sus variantes - ante, - ente y iente; por ejemplo con el sufijo -ante, intrigante, preocupante, sedante; con el sufijo -ente, excedente, precedente, emergente; con el sufijo -iente, contendiente, creciente, dependiente.

De acuerdo con el libro El buen uso del español, los sufijos -dor/-dora (-tor/-tora) y -nte crean nombres de agente (conductora, presidente), instrumento (tenedor, tirante) y lugar (comedor, pendiente) (RAE. 2013. p. 168).

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03.11.2014

VENTILACIÓN - VENTILACION

El libro “El buen uso del español” afirma sobre este fenómeno que no existe motivo para que las letras mayúsculas tengan distinto tratamiento sobre el uso de la tilde o la diéresis (RAE. 2013. p. 103). El libro “Ortografía de la lengua española” explica que la ausencia de estos diacríticos en épocas anteriores es justificada por razones técnicas (RAE. 2010. p. 448). Como es bien sabido, las máquinas de escribir no contaban con teclas para las letras mayúsculas acentuadas. Asimismo, si se quería escribir la letra mayúscula con tilde o diéresis, el espacio entre un renglón y otro tenía que ser aumentado manualmente. El texto “El libro del español correcto” también afirma lo anterior (Instituto Cervantes. 2012. p. 155).

El texto “Las 500 dudas más frecuentes del español” aclara que el único signo que no se usa igual entre la letra minúscula y la letra mayúscula es el punto, sólo las minúsculas lo llevan i, j (Instituto Cervantes. 2013. entrada 88).

Los textos anteriores muestran las aclaraciones sobre el uso de las tilde en siglas y acrónimos. Estos concuerdan en que las siglas nunca llevan tilde ONG, ISO, ADN. En cambio, los acrónimos que han sido incorporados como palabras al español son los únicos que llevan tilde LÁSER (light amplification by stimulated emission of radiation), PÚLSAR (pulsating star), EURÍBOR (Euro Interbank Offered Rate), FUNDÉU (Fundación del Español Urgente).

En conclusión, si la palabra en minúscula lleva tilde, entonces la misma palabra en mayúscula lleva tilde.

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20.11.2015

Municipio

En el “Diccionario de la lengua española” (DRAE, 2012) se muestran cuatro definiciones para la palabra municipio; pero de estas nos interesan solo dos. En la primera se afirma que es una “entidad local formada por los vecinos de un determinado territorio para gestionar autónomamente sus intereses comunes”. En la segunda se afirma que para los romanos es una “ciudad principal y libre, gobernada por sus propias leyes y cuyos vecinos podían obtener los privilegios y derechos de los ciudadanos de Roma”.

Fernández Ruiz (2002, p. 41) sostiene que municipio proviene del latín municipium, unión entre el sustantivo munus, muneris ‘oficio, función, empleo, tarea’ y el verbo capio, capis, capere ‘tomar a su cargo algo, encargarse de una acción’. Buitrago y Torijano  (1998, p. 340) apoyan esta afirmación y agregan que así se le llamaba al lugar en el cual residían los ciudadanos que, exceptos del voto, contaban con los mismos derechos que el romano. Estos ciudadanos recibían el nombre de municeps. Esta palabra es en latín un compuesto de munia, ‘deberes, obligaciones, funciones’ y de -ceps, surgido del verbo capio ‘coger, tomar’, empleado en varias palabras con el significado de ‘cabeza, principal’, en referencia a la persona que ostenta el poder. En la actualidad, la palabra que se puede usar para referirse al ciudadano o al vecino de un municipio es munícipe, proveniente de municipem, aunque es poco usada.

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13.11.2015

haber, a ver, haver, has, haz, as, az

En español existen palabras que se escriben o pronuncian igual, lo cual hace que tengamos confusiones al momento de elegir la que queremos usar. Si tenemos una palabra que se pronuncia igual que otra, pero difiere en significado estamos ante una palabra homófona (DRAE, 2012a). Si tenemos una palabra que tiene diferente significado que otra, pero se escriben igual estamos ante una palabra homógrafa (DRAE, 2012b). El significado de las siguientes palabras es tomado del Diccionario de la lengua española, versión electrónica.

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09.11.2015

eh, he, e - ah, ha, a

En español existen palabras que se escriben o pronuncian igual, lo cual hace que tengamos confusiones al momento de elegir la que queremos usar. Si tenemos una palabra que se pronuncia igual que otra, pero difiere en significado estamos ante una palabra homófona (DRAE, 2012a). Si tenemos una palabra que tiene diferente significado que otra, pero se escriben igual estamos ante una palabra homógrafa (DRAE, 2012b). El significado de las siguientes palabras es tomado del “Diccionario de la lengua española”, versión electrónica.

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30.10.2015

Quicio

Mientras en el “Diccionario de la lengua española” se muestra que quicio tiene un solo origen, parte de las puertas o ventanas en donde se inserta el eje para que gire (DRAE, 2012), Calles Vales nos muestra seis posibles orígenes:

•     En el primer origen cita a unos académicos, quienes señalan que el quicio es la parte de las puertas o ventanas donde están las bisagras o goznes; pero que eso es extraño porque estas partes siempre se han llamado jambas.

•     En el segundo cita a otros académicos, quienes advierten que quicio es el rincón entre la puerta y la pared.

•     El tercer origen proviene de un erudito, quien afirmaba que el quicio era la hendidura que queda entre la puerta y la jamba al abrir la puerta.

•     El cuarto hace referencia a la forma como se define en Castilla, en donde quicio ha sido siempre la entrada a la casa, y si hay que precisar, se podría decir que es el escalón que hay en las entradas de las casas antiguas.

•     El quinto es dicho por un poeta moderno y músico, quien decía que su abuelo se sentaba en el quicio de la puerta. Lo normal es que se sentara en el escalón de la entrada.

•     El sexto y último proviene de un peregrino, quien tenía por quicio las jambas de las puertas, decía que se llamaba quicio porque, aunque las puertas giraban, el quicio se estaba quieto.

Calles Vales afirma que muy posiblemente en los primeros siglos del castellano, quicio, era sinónimo de gozne, y así: SACAR A UNO DE QUICIO es sacarlo de sus casillas. Tambíen nos recuerda que un hombre sacado de quicio tiene la misma estabilidad que una puerta sacada de sus goznes (2001, p. 254).

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26.10.2015

Sustantivo referente al medio humano, social y cultural

Un sustantivo griego que mantenemos en el español actual en forma de elemento compositivo es ἔθνος que significa ‘raza’ o ‘pueblo’ (DRAE, 2012a). La forma que adquirió en español es ‘etno-’. El origen de los elementos compositivos proviene del griego o del latín. Barajas Niño relaciona este sustantivo con expresiones referentes al medio humano, social y cultural; por ejemplo, etnobiología, etnocentrismo, etnografía (1984, p. 227).

Un elemento compositivo es diferente de un prefijo. La diferencia consiste en que un elemento compositivo no es independiente, mientras que un prefijo puede ser escrito de varias maneras. El elemento debe estar ligado (anteponiéndose o posponiéndose) para formar palabras compuestas. Por ejemplo, etnografía está formado por etno- ‘raza’ -grafía ‘descripción’, el DRAE define esta palabra como ‘Estudio descriptivo de las costumbres y tradiciones de los pueblos’ (DRAE, 2012b).

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16.10.2015

3 prefijos inseparables del griego al español

El conjunto de prefijos griegos consta de veintiún elementos, dieciocho son preposiciones y tres, partículas inseparables. La única función de estas partículas es la de unirse a otros elementos para formar palabras compuestas. Estas partículas son: α- ‘privación’, ημι- ‘medio, mitad’ y δύς- ‘dificultad, anomalía’.

Barajas Niño nos dice que a la primera partícula se le denomina alfa privativa porque porta la idea de privación o carencia. La forma que adquirió en español es ‘a-’. También nos dice que si esta partícula se une a sustantivos relacionados con órganos, partes, miembros, procesos o elementos significa falta, carencia o ausencia; por ejemplo, afónico ‘que carece de voz’. Ahora, si se une a sustantivos o verbos relacionados con facultades o actos significa a menudo imposibilidad, pero también significa falta parcial, disminución, dificultad o perturbación; por ejemplo, agrafia ‘imposibilidad o dificultad para expresar las ideas por escrito’ (1984, p. 42).

Sobre la segunda partícula, Barajas Niño nos dice que esta pasó al latín y al español en dos formas: una popularizada ‘semi-’ y otra culta ‘hemi-’; por ejemplo, hemisferio ‘mitad de la superficie de la esfera celeste’ (Ibíd., p. 42).

La forma que adquirió en español la tercera partícula es ‘dis-’; por ejemplo, dislexia ‘dificultad en la comprensión de las palabras escritas’ (Ibíd., p. 49).

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09.10.2015

Adjetivo referente a la forma y a la dirección

Un adjetivo griego que mantenemos en el español actual en forma de elemento compositivo es 'Orto' que significa ‘recto’ o ‘correcto’ (DRAE, 2012a). La forma que adquirió en español es ‘orto-’. El origen de los elementos compositivos proviene del griego o del latín. Barajas Niño relaciona este adjetivo con expresiones de forma y dirección; por ejemplo, ortodoncia, ortodoxo, ortografía (1984, p. 171).

Un elemento compositivo es diferente de un prefijo. La diferencia consiste en que un elemento compositivo no es independiente, mientras que un prefijo puede ser escrito de varias maneras. El elemento debe estar ligado (anteponiéndose o posponiéndose) para formar palabras compuestas. Por ejemplo, ortografía está formado por orto- ‘correcto’ -grafía ‘escritura’, el DRAE define esta palabra como ‘forma correcta de escribir respetando las normas de la ortografía’ (DRAE, 2012b).

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05.10.2015

Carnaval

Las definiciones de la palabra carnaval no tienen discusión, pero su origen, tal vez, sí. En el “Diccionario de la lengua española (DRAE)” se muestra que esta palabra proviene del italiano carnevale, haplología del antiguo carnelevare, de carne, carne, y levare, quitar, y este calco del griego ἀπόκρεως.

Las definiciones más comunes de acuerdo con el DRAE son: “Los tres días que preceden al comienzo de la Cuaresma” y “Fiesta popular que se celebra en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos” (2012).  En cuanto a su origen, Buitrago y Torijano, por un lado, están de acuerdo con la etimología mostrada por el DRAE, pero aclaran que esta palabra se debe entender tanto por el alimento como por los placeres sexuales, dado que ambos son los significados que la palabra ya tenía en latín. Estos autores afirman que esta etimología parece coherente con la calificación que el propio papa san Gregorio I Magno (540-604) hizo del domingo anterior a la Cuaresma al llamarlo dominica ad carnes levandas, con el significado citado. También afirman que la posibilidad de que esta expresión carne vale signifique ‘adiós a la carne’ es remota y no parece sustentarse científicamente. Por otro lado, estos autores nos muestran otro origen, sostienen que algunos autores han afirmado que la palabra procede en realidad del latín carrus navalis, es decir, ‘carro naval’, tomado de la costumbre romana de celebrar fingidas batallas navales, fiestas en las que hombres y mujeres cantaban y bailaban casi desnudos en las cubiertas de los barcos (1998, p. XX). 

Martín afirma que la teoría de que carnaval proviene del latín carrus navalis es la menos documentada y la menos probable, un tipo de carroza impulsada por fantásticos seres marinos en los que paseaba Dionisos Baco. Esta teoría se apoya en el carácter orgiástico de los días antes de la cuaresma, ya que suponían la despedida de ciertos placeres. A diferencia de Buitrago y Torijano, Martín sí cree que la etimología de carnaval proviene de carne vale cuyo significado es ‘adiós a la carne’ (2005, p. 130).

Castañón por su parte afirma que la etimología que goza de mayor solidez es la de currus navalis; afirma que esta etimología da luz sobre los principios de la historia de la palabra carnaval (2007, p. 113).

  1. Buitrago, A., y Torijano, J. A. (1998). Diccionario del origen de las palabras. Espasa Calpe.
  2. Castañón, A. (2007). Los Mitos del Editor. LD Books.
  3. Martín, S. A. (2005). Etimologías inéditas y curiosas. Verbum Editorial.
  • Diccionario de la lengua española (DRAE). (2012). Opens external link in new windowCarnaval. Real Academia Española. Extraído el 16 de febrero, 2015. 
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24.09.2015

Haya, halla, allá, aya, haiga

En español existen palabras que se escriben o pronuncian igual, lo cual hace que tengamos confusiones al momento de elegir la que queremos usar. Si tenemos una palabra que se pronuncia igual que otra, pero difieren en significado estamos ante una palabra homófona (DRAE, 2012a). Si tenemos una palabra que tiene diferente significado que otra, pero se escriben igual estamos ante una palabra homógrafa (DRAE, 2012b). El significado de las siguientes palabras es tomado del “Diccionario de la lengua española”, versión electrónica.

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11.09.2015

Ahí, hay, ay

En español existen palabras que se escriben o pronuncian igual, lo cual hace que tengamos confusiones al momento de elegir la que queremos usar. Si tenemos una palabra que se pronuncia igual que otra, pero difiere en significado estamos ante una palabra homófona (DRAE, 2012a). Si tenemos una palabra que tiene diferente significado que otra, pero se escriben igual estamos ante una palabra homógrafa (DRAE, 2012b). El significado de las siguientes palabras es tomado del “Diccionario de la lengua española”, versión electrónica.

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28.08.2015

Bachiller

Las definiciones de las palabras bachiller no tienen discusión, pero su origen, tal vez, sí. El “Diccionario de la lengua española” (DRAE) tienen varias definiciones para esta palabra, pero muestra que solo una está siendo utilizada más que las otras. La definición más común es “persona que ha cursado o está cursando los estudios de enseñanza secundaria” (DRAE, 2012). Otra curiosidad de esta palabra es que su género es tanto masculino como femenino, de esta manera, puede escribirse ‘la bachiller’ o ‘el bachiller’.

En cuanto a su origen, Buitrago y Torijano, por un lado, muestran que algunos afirman que el término procede del francés bachelier, con el significado de ‘aspirante a caballero’, y este tendría su origen en el latín baccalaru o baccalariu, que podía significar ‘estudiante avanzado’ o ‘propietario de una granja’ (1998, p. 35). Este origen lo comparte el “Diccionario de la lengua española”, que muestra que proviene del francés bachelier y este del latín baccalaureatus.

Por otro lado, Buitrago y Torijano muestran otra teoría, según la cual el término proviene del latín baccae lauri (atus), que significaría ‘coronado con bayas de laurel’. Con laurel se coronaba en Grecia y en Roma a los poetas, a los atletas, a los emperadores y a los generales romanos. Esta costumbre se extendió a la Edad Media, época en la que los artistas y doctores lucían coronas de laurel, como se conserva en el uso de llamar laureado a una persona galardona. Por último, digamos que en Italia los estudiantes que leen su tesina de licenciatura reciben una corona de laurel, por lo que reciben el nombre de laureati (Ibídem).

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21.08.2015

Algarabía

En el “Diccionario de la lengua española” se muestran dos significados para la palabra algarabía; del primero nos muestra cinco acepciones: lengua árabe, lengua o escritura ininteligible, gritería confusa de varias personas que hablan a un tiempo, manera de hablar atropelladamente y pronunciando mal las palabras, y enredo o maraña. El segundo significado está relacionado con una planta. También nos muestra que esta palabra proviene del árabe hispánico al‘arabíyya, y este del árabe clásico ‘arabiyyah (DRAE, 2012). Nuestro interés está en el primer significado.

Buitrago y Torijano nos dicen que posiblemente a nuestros antepasados castellanohablantes les debió parecer una confusión de ruidos o sonidos cuando oían a dos o más árabes hablar en ese idioma. Según este criterio, la palabra algarabía significa ‘la lengua árabe’, el árabe (al+ arabiyyah) pasó a adquirir ese significado de confusión que se produce cuando no entendemos el ruido de voces o palabras que padecemos en reuniones sociales multitudinarias (1998, p. 11).

Perceval nos dice que la palabra algarabía ha cambiado su significado a lo largo del tiempo. La expresión fue adoptada por los cristianos para referirse a los moros que aunque llevaron muchas palabras al español, no impusieron su lengua. Los árabes rechazaron la religión cristiana en la contrarreforma y posiblemente esto incidió en el cambio semántico del término al referirse a la algarabía como una forma ruda de hablar.

De esta forma, al ser expulsados los moros del territorio español, la palabra reforzó el cambio de significado en el que se comenzó a tener en cuenta la segunda acepción que propone el DRAE para esta palabra. En la medida que pasaba el tiempo, la palabra tomó un mayor número de acepciones, todas hacen referencia a lo incomprensible de una forma de expresión pasando por gritería, pronunciar mal las palabras, enredo o algo que no se puede entender.

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14.08.2015

Cantidad y al número

Un adjetivo griego que mantenemos en el español actual en forma de elemento compositivo es ὀλíγoς o ὀλíγo que significa ‘poco’, ‘escaso’ o ‘insuficiente’ (DRAE, 2012a). La forma que adquirió en español es ‘oligo-’. El origen de los elementos compositivos proviene del griego o del latín. Barajas Niño relaciona este adjetivo con expresiones de cantidad y número; por ejemplo, oligarquía, oligomorfo, oligocenoI (1984, p. 167).

Un elemento compositivo es diferente de un prefijo. La diferencia consiste en que un elemento compositivo no es independiente, mientras que un prefijo puede ser escrito de varias maneras. El elemento debe estar ligado (anteponiéndose o posponiéndose) para formar palabras compuestas. Por ejemplo, oligopolio está formado por oligo- ‘poco’ polio ‘venta’. El DRAE define esta palabra como ‘concentración de la oferta de un sector industrial o comercial en un reducido número de empresas’ (DRAE, 2012b).

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31.07.2015

Vaya, baya

En español existen palabras que se escriben o pronuncian igual, lo cual hace que tengamos confusiones al momento de elegir la que queremos usar. Si tenemos una palabra que se pronuncia igual que otra, pero difiere en significado estamos ante una palabra homófona (DRAE, 2012a). Si tenemos una palabra que tiene diferente significado que otra, pero se escriben igual estamos ante una palabra homógrafa (DRAE, 2012b). El significado de las siguientes palabras es tomado del “Diccionario de la lengua española”, versión electrónica.

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27.03.2015

Muletillas

De acuerdo con el “Diccionario de la lengua española”, en su definición relacionada con la lengua, muletilla es un sustantivo femenino que significa ‘frase que se repite mucho por hábito’; proviene del diminutivo de muleta (DRAE. 2012). Los textos “Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 403), “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 42) muestran que las muletillas son expresiones que repetimos de forma innecesaria y que pueden llegar a convertirse en rasgos del habla de un individuo. También pueden llegar a convertirse en molestos ruidos que dificultan la comunicación y a veces llegan hasta impedirla.

Las funciones de estas expresiones son llamar la atención y mantener el interés del público, dar un momento para que el hablante continúe su discurso, regular los turnos en la conversación, buscar la comprensión y complicidad con el interlocutor, enfatizar o subrayar algo, invitar a la reflexión, mostrar desacuerdo o concluir un discurso. “La Fundación del español urgente” nos muestra tres tipos de muletillas: latiguillos (expresiones que se repiten constantemente e innecesariamente en la conversación), empuñadura (es una fórmula tradicional en determinados discursos) y timos (expresión que se repite como una muletilla) (FUNDÉU. 2011).
 
Tanto en la lengua escrita como en la lengua oral deben evitarse, pues en la mayoría de los casos muestran pobreza léxica por parte del escritor o hablante. Para evitar estas expresiones, en los textos orales, se recomienda hablar pausadamente, ya que las pausas permiten pensar y elaborar el discurso; en cuanto a los textos escritos, se recomienda revisar los textos para localizarlas y suprimirlas cuando son innecesarias o sustituirlas por un sinónimo.

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20.03.2015

Ambigüedad

Los textos “Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 403), “El buen uso del español” (RAE 2013. p. 53) muestran que la ambigüedad (o anfibología) es un fenómeno en el cual un texto escrito u oral puede interpretarse en dos sentidos diferentes. La ambigüedad implica que el autor no logra transmitir adecuadamente su mensaje.

Existen 2 tipos de ambigüedad. La primera es léxica, eso significa que una palabra tiene varios significados. Esta ambigüedad es resuelta por el contexto o reemplazando la palabra por un sinónimo; por ejemplo, la palabra solo en la oración Vine solo a verte puede ser sustituido por sin compañía o únicamente, todo depende del mensaje que deseemos transmitir.

    Vine a verte sin compañía = Vine solo a verte.
    Únicamente vine a verte  = Vine solo a verte.

La segunda es gramatical, eso significa que es causada por el lugar que ocupan las palabras dentro del texto. Esta ambigüedad se da por la mala ordenación de los complementos, falta de cohesión de las palabras, uso de nombres que derivan de verbos, puntuación indebida.

    Se comprometió a terminar el trabajo la semana pasada. (¿La semana pasada hizo la promesa o el trabajo tenía que haber sido terminado la semana pasada?)
    Estuvimos con la directora en la conferencia que estuvo muy animada. (¿La conferencia estuvo muy animada o la directora estuvo muy animada?)
    La elección del presidente fue dudosa. (¿Elige el presidente o lo eligen?)
    Las personas que tienen experiencia conseguirán trabajo ≠ Las personas, que tienen experiencia, conseguirán trabajo. (El significado de la primera oración es ‘Solo conseguirán trabajo los que tienen experiencia’. El significado de la segunda oración es ‘Conseguirán todos trabajo, pues todos tienen experiencia’) (ibídem).

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13.03.2015

Abatir

El verbo abatir como sinónimo de matar o asesinar y el adjetivo abatido como sinónimo de muerto han empezado a tener una visibilidad en el español porque se usan tanto en noticieros como en periódicos. El “Diccionario de la lengua española” nos muestra 10 acepciones para este verbo; entre ellas están ‘Derribar, derrocar, echar por tierra’, ‘Hacer que algo caiga o descienda’, ‘Inclinar, tumbar, poner tendido lo que estaba vertical’; el adjetivo abatido lo define como ‘Abyecto, ruin, despreciable’ o ‘Dicho de una mercancía: Que ha caído de su estimación y precio regular’ (DRAE. 2012).

Como vemos, el verbo abatir en español no tiene ninguna acepción con el sentido de matar; por supuesto que se puede abatir a una persona, pero el sentido de esa acción es tirarlo o tenderlo en el suelo sin necesidad de matarlo. Pero ¿por qué se usa con ese sentido? La
“Fundación del Español Urgente” nos recuerda que el verbo abatir puede ser
usado en sentido figurado con el significado de matar, pero también nos
recomienda no abusar de su sentido figurado y, por el contrario, reemplazarlo
por palabras como matar, asesinar, disparar, tirotear  (Fundéu 2010).

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06.03.2015

Legitimar

El verbo legitimizar como sinónimo de legitimar y el sustantivo legitimización (derivado de legitimizar) como sinónimo de legitimación han empezado a tener una visibilidad en el español, porque se usan tanto en textos periodísticos como en textos académicos. El “Diccionario panhispánico de dudas” define legitimar como ‘Dar legitimidad a algo o a alguien’; también muestra que el sustantivo derivado de este verbo es legitimación. Concluye diciendo que es innecesaria, y debe evitarse, la forma legitimizar, así como su derivado legitimización (DPD. 2005).

Para conocer el porqué no usar estas palabras, debemos recurrir a la explicación que está en la “Nueva gramática de la lengua española”. En este texto se recomienda las formas terminadas en -ar en lugar de las formas terminadas en -izar, cuando no se perciben diferencias contextuales ni de contenido (RAE. 2010. p. 161). Otro ejemplo de esta misma situación es la pareja hibernar e hibernizar.

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27.02.2015

Versus

De acuerdo con el “Diccionario de la lengua española”, versus es una preposición que significa ‘frente a’ o ‘contra’; proviene del latín versus ‘hacia’ (DRAE. 2012) y su forma abreviada es vs. El “Diccionario panhispánico de dudas”muestra que esta preposición en el siglo XVI adquirió en el lenguaje jurídico inglés el valor de ‘contra’, y con este sentido se usa en el español de hoy (DPD. 2005).

Tanto el libro “Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 357) como “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 329) establecen que esta palabra se encuentra especialmente en el lenguaje científico, el legal y el periodístico. Además agregan que aunque no es censurable su empleo, en ningún caso se recomienda su uso y se prefiere sustituir por sus equivalentes contra o frente a.

La “Fundación del Español Urgente” aporta una serie de ejemplos donde aconseja cambiar la palabra por sus equivalentes o un guión; frente a frases como «Nacionalistas versus constitucionalistas», «Democracia nacional versus democracia participativa» o «España versus Argentina» es preferible hablar de «Nacionalistas contra constitucionalistas», «Democracia representativa frente a democracia participativa» y «España-Argentina» (Fundéu 2010).

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20.02.2015

Eufemismo

El “Diccionario de la lengua española” define esta palabra como “Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante” (DRAE. 2012), proviene del latín euphemismus y este del griego , de las raíces griegas eu () ‘bien’ y pheme () ‘hablar’. María Moliner en su “Diccionario de uso del español” la define como “Expresión con que se sustituye otra que se considera demasiado violenta, grosera, malsonante o proscrita por algún motivo” (Moliner 2006). El libro “Las 500 dudas más frecuentes del español” establece que “el eufemismo a veces cubre una función social, la de mitigar el daño o el efecto negativo que podemos ocasionar a otros con el lenguaje directo”; además agrega que “... los eufemismos se usan para desdramatizar la realidad: interrupción del embarazo (‘aborto’), no apto (‘suspenso’), invidente (‘ciego’), recluso (‘preso’), persona de movilidad reducida (‘tullido’),paciente (‘enfermo’)” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 456). La Fundación del Español Urgente tiene una página web donde muestra 7 artículos relacionados con el eufemismo (Fundéu 2010); por otra parte, existe el “Diccionario de eufemismos y de expresiones eufemísticas del español actual” de José Manuel Lechado García.

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13.02.2015

Propina

Joan Corominas en su texto “Breve diccionario etimológico de la lengua castellana” muestra que ´propina´ es derivada del verbo propinar, el cual significa 'dar de beber'; este verbo proviene del latín propinare, que a su vez proviene del griego προπίνω ´propínō´ 'bebo antes que alguien', 'bebo a su salud y luego le doy el resto de la copa', 'doy de beber', 'doy, regalo' (Corominas 1987. p. 478).

La “Fundación del Español Urgente” (Fundéu) muestra que el verbo griego propínó pasó al latín con el mismo significado como propinare. A partir de este verbo, en el bajo latín de la Edad Media, se derivó el sustantivo propina, que inicialmente tenía el sentido de 'regalo' o 'dádiva' y, más adelante, significaría 'pequeña gratificación por encima de lo convenido para el pago de un servicio' (Fundéu 2010). El “Diccionario de la lengua española” (DRAE) informa que la palabra ´propina´ proviene del bajo latín propina. Actualmente, ninguna de las 3 acepciones mostradas refieren a beber (DRAE. 2012).

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06.02.2015

Tocayo

El “Diccionario de la lengua española” (DRAE) no informa sobre un posible origen de la palabra 'tocayo', sólo la define como una persona que tiene el mismo nombre de otra. El “Diccionario de uso del español actual Clave” define esta palabra igual que el DRAE, pero este diccionario afirma que esta palabra tiene un origen incierto.

El origen de esta palabra ha generado una discusión entre quienes la han investigado. Alberto Buitrago, Agustín Torijano y Gregorio Dova afirman que su origen se remonta a las ceremonias nupciales romanas; pero Buitrago y Torijano afirman también que el origen de esta palabra proviene del náhuatl tocayatl.

La Registraduría Nacional del Estado Civil (s/f) creó un artículo llamado José y María, Rodríguez y Gómez: los nombres y apellidos más comunes de los colombianos…, allí se puede conocer las cifras de los nombres de personas que tienen y que no tienen tocayo.

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30.01.2015

Hipónimo

La palabra hipónimo es un sustantivo masculino que proviene del griego ú (hypo-) ‘debajo’ y -onym ‘nombre’; en español estos afijos son escritos hipo- y -ónimo. Hipo- está presente en palabras como hipotrofia, hipoacusia, hipoglosia; -ónimo está presente en palabras como teónimo, homónimo, orónimo. El Diccionario de la lengua española define hipónimo como una palabra cuyo significado está incluido en el de otra; por ejemplo, el significado de la palabra ‘león’ está incluido en el de la palabra ‘félido’. Esta palabra también es conocida como ‘subordinada’.

La hiponimia es una relación semántica que se establece entre una palabra con un significado más específico y otra con un significado más general. Un hipónimo es un término específico que hace parte de un conjunto, la relación entre los miembros de este conjunto se llama cohiponimia.

En Ciencias Computacionales, el hipónimo es visto como una relación semántica “es un”, aunque difiere de la relación del hiperónimo; por ejemplo, bases de datos de léxico, como WordNet, determinan si un sustantivo es un hipónimo cuando cumple la siguiente condición: Sustantivo: Y es un hipónimo de X, si cada Y es una (clase de) X; por ejemplo, ‘perro’ es un hipónimo de ‘canino’.

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01.12.2014

Hiperónimo

La palabra hiperónimo es un sustantivo masculino que proviene del griego υπερνύμιον hyper- ‘exceso’ y  -onym ‘nombre’; en español estos afijos son escritos hiper- y -ónimo. Hiper- está presente en palabras como hipertrofia, hipérbole, hipertensión;  -ónimo está presente en palabras como teónimo, homónimo, orónimo. El “Diccionario de la lengua española” define hiperónimo como una palabra cuyo significado incluye al de otra u otras; por ejemplo, la palabra ‘colores’ incluye el significado de las palabras ‘amarillo’, ‘azul’, ‘rojo’. Esta palabra también es conocida como ‘superordinada’.

La hiperonimia es una relación semántica que se establece entre una palabra con un significado más general y otra con un significado más específico, es decir, un hiperónimo es un término general para aludir a los miembros que conforman un conjunto. Es una palabra que básicamente tiene el mismo significado que una palabra más específica. Stemberger afirma que los hablantes tienden a usar con más frecuencia los hiperónimos que los términos subordinados, los cuales son de menor frecuencia (Stemberger. 1995. p. 259).

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24.11.2014

Internet

Los siguientes textos “Diccionario panhispánico de dudas”, “Las 500 dudas más frecuentes del español” y “Fundación del español urgente” concuerdan con la definición y las características de esta palabra.

La definen como una red, algunos de ellos agregan que es una red de computadoras interconectadas mediante un protocolo especial de comunicación. En cuanto a sus características, esta palabra funciona como nombre propio y como nombre común; como nombre propio se recomienda escribirla con mayúscula inicial y sin artículo (Internet), como nombre común se recomienda escribirla con minúscula inicial (internet).

Cuando va precedida de un artículo u otro determinante, se recomienda usar las formas femeninas por ser femenino el nombre genérico red (la / esta internet), aunque también es válido si se precede de un determinante masculino (este internet). En cuanto a su pronunciación en español, esta debe ser aguda ([internét]), por lo que se recomienda evitar la pronunciación esdrújula de origen inglés [ínternet].

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17.11.2014

Corregidor

Muchas personas al escuchar la palabra corregidor pueden pensar que el significado de esta palabra es alguien o algo que corrige, lo cual no está mal; pero ¿alguien pensaría que este es un título? El Diccionario de la lengua española tiene varias acepciones para esta palabra, entre ellas están las siguientes: “Magistrado que en su territorio ejercía la jurisdicción real con mero y mixto imperio, y conocía de las causas contenciosas y gubernativas, y del castigo de los delitos” y “Alcalde que libremente nombraba el rey en algunas poblaciones importantes para presidir el ayuntamiento y ejercer varias funciones gubernativas” (DRAE. 2012).

Mario Crespo en su tesis doctoral nos muestra el origen y la definición de esta palabra citando diversos autores. Crespo cita la definición de Castillo de Bobadilla, la cual es: “corregidor es un magistrado y oficio real”, Crespo, además, agrega que es tanto juez de primera instancia como garante del buen gobierno. Cita a Tomás y Valiente, quien afirma que “Desde la Baja Edad Media, época en la que se había originado la figura del corregidor...” y “el corregidor no era una figura enfrentada a la real; todo lo contrario: “Si la figura del rey es reflejo de la divina, la del corregidor es simulacro de la real” (2013. p. 108).

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10.11.2014

Chovinismo

La palabra chovinismo es un sustantivo masculino que proviene del francés chauvinisme, ‘patriotismo fanático’. El Diccionario de la lengua española define esta palabra como una exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero.

Existe una historia que el origen de esta palabra proviene del soldado francés Nicolas Chauvin, quien satisfecho por los honores militares y una pequeña pensión guardó una devoción ingenua a Napoleón. Este nombre puede encontrarse en la comedia La cocarde tricolore de los hermanos Cogniard (1831), en donde un actor con el nombre de Chauvin personifica un patriota exagerado.

Hannah Arendt en su texto Imperialism, Nationalism, Chauvinism define chovinismo como: "… producto casi natural del concepto de Nación en tanto que proviene directamente de la vieja idea de "misión nacional". El concepto de misión nacional puede ser interpretado como traer luz a otros pueblos menos afortunados que han sido abandonados milagrosamente por la historia…(Arendt. 1954).

A partir de esta palabra se creó el concepto machismo (male chauvinism, en inglés). En el texto Male Chauvinist, Feminist, Sexist, and Sexual Harassment: Different Trajectories in Feminist Linguistic Innovation podemos observar que el primer uso documentado de la frase male chauvinism está en la obra Till the Day I Die escrito por Clifford Odet en 1935 (Mansbridge y Flaster. 2005).

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03.11.2014

Aprendiente

La palabra ‘aprendiente’ es un adjetivo aceptado en español; proviene del antiguo participio activo del verbo ‘aprender’. Este verbo proviene del latín apprehendere, compuesto por ad ‘hacia’ y prehendere ‘agarrar’. Sobrevivió en la lengua romana con el sentido figurado de ‘aprender’.

De acuerdo con el diccionario de la lengua española, ‘aprendiente’ significa ‘que aprende’. Esta palabra ha vuelto a ser usada en el contexto del aprendizaje de una lengua. El Centro Virtual Cervantes la define como la persona que está en proceso de aprendizaje de una lengua extranjera, sin tener en cuenta la edad, el género o el contexto en que se aprende. Agrega también que este término abarca otros, como: estudiante, alumno, discente o aprendiz; pero aclara que no es sinónimo de ninguno de ellos. Diferencia la palabra ‘aprendiente’ de las tres primeras porque estas están relacionadas con un plan de estudios o un centro de enseñanza.

En cuanto a la diferencia con la palabra ‘aprendiz’, afirma que esta es aplicable a quienes empiezan un arte o profesión, mientras que ‘aprendiente’ es aplicable a quienes ya se han iniciado de alguna manera en el aprendizaje.

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20.11.2015

Recomendaciones para escribir una carta

A continuación se muestran una serie de recomendaciones que pueden ayudarnos a elaborar una carta eficaz y correcta, tanto comercial como personal (Paredes García, et al. 2012. p. 423.

Ciudad y fecha: en una carta no es necesario escribir la ciudad donde nos encontramos; en el membrete de las cartas formales se ha indicado dónde está la entidad, y en las cartas personales la otra persona suele saber dónde está el remitente. Lo que sí es obligatorio es la fecha, y se aconseja escribirla de la siguiente manera: 31 de diciembre de 2015, es decir, día, mes y año. Se aconseja escribir el día y el año en números, el mes, en letras, y separados respectivamente por la preposición de. Los dígitos del número del año deben presentarse seguidos, no separados por un punto.

Saludo: se recomienda evitar saludos como Buenos días o Buenas tardes, porque desconocemos la franja horaria en la que el destinatario leerá la carta. En cuanto a la carta formal, se aconseja evitar el tuteo, es preferible usar usted para la persona que recibe la carta. Existen expresiones que ayudan a dirigirnos hacia el receptor adecuadamente y manteniendo la distancia de respeto y formalidad; estas expresiones deben estar seguidas de los dos puntos, por ejemplo, Estimado profesor Carlos: A quien corresponda.

Cuerpo del texto: en todo tipo de carta se debe prestar cuidado a la ortografía, ya que presentar un texto con faltas ortográficas da muy mala imagen del remitente. Se recomienda evitar los rodeos, es preferible ser breve y conciso, de esta manera se facilita la comprensión del mensaje. Las ideas deben mantener un orden y ser plasmadas progresivamente en el texto. Los textos coloquiales (he quedao) y las palabras ‘comodín’ (cosa, interesante) se deben evitar, porque empobrecen un texto y lo hacen impreciso.

Despedida: la despedida, al igual que el saludo, suele estar fijada por expresiones. Si hemos terminado el mensaje y queremos despedirnos, se recomienda escribir un punto después de la despedida; por ejemplo, en la expresión Un saludo. Ahora, si el mensaje no ha acabado, se aconseja escribir una coma, por ejemplo, en la expresión Atentamente,.

Firma: para finalizar la carta, se debe dejar la firma de quien escribió la carta. Al igual que en la firma del correo electrónico, en la de la carta se puede incluir el siguiente bloque de información: nombre completo de la persona y cargo que desarrolla, nombre de la organización, teléfono y correo electrónico de contacto, dirección postal, logo y página web de la entidad.

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13.11.2015

Recomendaciones para escribir un currículo

La palabra currículum vítae significa literalmente ‘carrera de la vida’. Es un nombre masculino para designar la relación de los datos personales, formación académica, actividad laboral y méritos de una persona. La pronunciación corriente del segundo elemento es [bíte] (latín vulgar), en la que el diptongo latino ae se pronuncia como e; pero también se pronuncia [bítae] (latín clásico). El primer elemento de esta locución se ha hispanizado en la forma currículo (DPD. 2005).

“El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 439) muestra algunas recomendaciones:

•     La presentación de la experiencia debe ser clara. Se recomienda no mezclar los tipos de actividades (laborales o académicas).

•     Los datos presentados deben ser los más importantes en función del puesto o de la beca a la que aspiramos.

•     La información presentada debe ser veraz; es decir, se deben tener soportes para justificar los méritos señalados en el currículo.

•     La secuencia CURRÍCULUM VÍTAE debe ser escrita en la parte superior, no tiene plural y debe ir en mayúsculas o versalitas.

•     La información normalmente debe presentarse en cuatro secciones, cada una de las cuales debe destacarse y diferenciarse del texto (con mayúsculas, subrayadas, en negrita, en cursiva). La información que debe contener cada sección es:
          - Datos personales: nombres, apellidos, documento de identidad, dirección postal, teléfono, correo electrónico.
          - Formación académica obtenida.
          - Experiencia profesional adquirida.
          - Otros datos de interés (idiomas, habilidades informáticas, etc.).

•     El documento no debe sobrepasar las tres páginas, tampoco se debe recargar con imágenes o con tipos de letra informales o poco frecuentes.

•     La firma es un elemento muy importante dentro del currículo.

•     El lenguaje debe ser formal para todos los apartados.

•     La ortografía debe ser un aspecto a tener en cuenta. Un currículo con faltas ortográficas  no da buena imagen.

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09.11.2015

Recomendaciones para leer en voz alta

En el “Libro del español correcto” se afirma que existen dos tipos de lectura en voz alta; el primer tipo es llamado la lectura comunicativa o informativa, en este tipo de lectura debemos transmitir información con la mayor claridad posible. El otro tipo es llamado la lectura expresiva, en este tipo de lectura debemos aportar y transmitir valores emotivos. A diferencia de hablar en público, las características de leer en voz alta dependerán del tipo de texto y del tipo de auditorio. Además, en este libro se muestran algunas recomendaciones para tener en cuenta al momento de leer en voz alta (Paredes García, et al. 2012. p. 458):

•     Buscar condiciones de iluminación apropiadas.
•     Adoptar una postura cómoda y natural. Si podemos, es preferible leer de pie, con ayuda de un atril.
•     Preparar la legibilidad del texto. Tener el texto impreso por una sola cara, en páginas numeradas, a doble espacio y en un tamaño de letra que nos permita leerlo con facilidad.
•     Prever y estudiar las pausas y la entonación requerida. Es recomendable utilizar marcas personales en el texto (subrayados, colores, negrita, etc.) para indicar las pausas o los cambios de entonación o ritmo.
•     Controlar el ritmo de la lectura. Ser consciente de la extensión del texto y reajustarlo, si es necesario, a partir de las reacciones del público. Si es necesario alargarlo, se pueden introducir aclaraciones o explicaciones de algunos fragmentos.
•     Levantar la mirada y pronunciar las últimas palabras de cada frase mirando al auditorio.
•     Interpretar con fidelidad los signos de puntuación del texto. La oración, el párrafo y por lo tanto el texto completo pueden llegar a tener significados diferentes (a veces, incluso completamente opuestos) si desconocemos sus funciones.

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30.10.2015

Recomendaciones para presentar una entrevista

La entrevista es una de las situaciones comunicativas más recurrente en las esferas profesionales. En la mayoría de casos, en la entrevista intervienen dos personajes, un entrevistador y un entrevistado. El entrevistador es quien hace las preguntas; el entrevistado es quien responde las preguntas. El entrevistado debe tener un objetivo claro, el cual consiste en demostrar, al responder las preguntas, que posee los conocimientos, la experiencia, entre otros, para obtener el cupo de estudio o el empleo.

El formato de la entrevista puede ser de dos tipos: directo o indirecto. En el formato directo, el entrevistador utiliza un formulario que el entrevistado debe completar con información concreta y objetiva. En el formato indirecto, el entrevistador utiliza la conversación como medio para adquirir conocimiento sobre el entrevistado y observar su capacidad de reacción. Sea cual sea el formato de la entrevista, esta presenta tres etapas: inicio, desarrollo y final (Paredes García, et al. 2012. p. 451).

En el inicio, las personas se presentan y saludan. En el desarrollo, se presenta una secuencia de preguntas por parte del entrevistador y una serie de respuestas por parte del entrevistado que giran en torno a temas tanto personales como académicos o profesionales. En el final, el entrevistador suele terminar con una pregunta abierta o preguntar si todo quedó claro (Ibídem).

En el “Libro del español correcto” (Ibíd., p. 452) se muestran algunas recomendaciones para tener en cuenta al momento de asistir a una entrevista:

•     Antes de la entrevista:

- Lo más importante en este momento es todo lo relacionado con el comportamiento no verbal, por tanto es recomendable actuar con naturalidad, no fingir.

- Preparar el encuentro. Informarse sobre la universidad, el programa académico o la empresa.

- Repasar el currículo para retener los datos más importantes, destacar las fortalezas y minimizar las debilidades.

- Vestirse de forma adecuada al lugar, tratando de presentar un aspecto cuidado.

- Ser puntual, y antes de entrar a la entrevista, apagar los dispositivos móviles.

•     Durante la entrevista:

- Dejar que el entrevistador lleve la iniciativa en el saludo y designe el lugar en el que debemos situarnos, para esto se le debe escuchar atentamente.

- Mantener un tono de voz constante; la voz baja puede transmitir timidez, la voz alta puede transmitir nerviosismo o inseguridad. En las respuestas se debe evitar los monosílabos (sí, no, etc.), pero sin dar una imagen de locuacidad excesiva.

- Dejar que transcurran unos segundos antes de contestar transmite imagen de reflexión y seguridad, al igual que solicitar aclaraciones sobre el contenido de las preguntas que nos hacen.

- Evitar movimientos innecesarios (giros en la silla), manipulación de objetos (bolígrafo, llaves, celular), así como tics y gestos automaticos (tocarse el pelo o algún accesorio).

- Apoyar las respuestas con gestos de las manos, pero evitando que esta gesticulación sea excesiva  y acabe distrayendo al entrevistador.

- Mantener en todo momento una mirada atenta y franca ante el entrevistador y mostrar una sonrisa cordial.

- Responder educadamente ante cierto tipo de cuestiones que podamos considerar provocadoras o comprometedoras.

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27.10.2015

Recomendaciones para elaborar un mapa conceptual

Novak y Gowin afirman que el mapa conceptual es una técnica que explícita conceptos y proposiciones por medio de esquemas (1984, p. 17). Una proposición debe ser entendida como una unidad semántica compuesta de dos o más términos conceptuales unidos por palabras de enlace. La función de los mapas conceptuales es revelar las relaciones más significativas entre conceptos (Ibíd., p. 15).

Gordillo Alfonso nos dice que los mapas conceptuales en el ámbito académico ayudan al estudiante a hacer más evidentes los conceptos claves y a conectar el nuevo conocimiento con el conocimiento previo del estudiante. Los conceptos hacen referencia a objetos, eventos, hechos o situaciones y se representan con círculos llamados nodos; los enlaces se representan con líneas. Según Gordillo existen tres tipos de conceptos: supraordinados (hiperónimo), coordinados (cohipónimos) y subordinados (hipónimo) (2012. p. 49).

Novak y Gowin ofrecen una lista de actividades para la elaboración de  mapas conceptuales en la universidad; también ofrecen los criterios para evaluarlos (1984, p. 33). A continuación, mostramos la lista de recomendaciones y de criterios de forma resumida.

Actividades para crear mapas conceptuales

1. Elija uno o dos párrafos significativos de un texto y seleccione los conceptos más importantes que le permitan comprenderlo.

2. Ubique los conceptos extraídos de la actividad 1 de mayor a menor generalidad e inclusividad.

3. Empiece a elaborar un mapa conceptual empleando la lista ordenada de la actividad 2; paralelamente, elija las palabras de enlace apropiadas para formar las proposiciones.

4. Busque relaciones entre los conceptos de una sección del mapa y los de otra parte de este.

5.  En la mayoría de los casos, los primeros intentos de mapas tienen una mala simetría o presentan grupos de conceptos con una localización deficiente. Hay que rehacer el mapa dos o tres veces hasta mostrar una buena representación de los significados  proposicionales.

6.  Discuta los criterios de puntuación de los mapas conceptuales y puntúe su mapa. Esta actividad le permite señalar posibles cambios estructurales que pudieran mejorar el significado de su mapa.

7.  Repita los pasos del 1 al 6 con otra sección de un texto.

8.  Comparta su mapa a compañeros para mostrarles sobre qué trataba el texto.

9.  Construya mapas conceptuales para extraer las ideas más importantes de sus pasatiempos.

Criterios para evaluar los mapas conceptuales.
1.  Proposiciones: ¿Indica la relación de significado entre dos conceptos mediante la línea que los une y mediante la(s) palabra(s) de enlace correspondiente(s)?

2.  Jerarquía: ¿Presenta el mapa una estructura jerárquica? ¿Es cada uno de los conceptos subordinados más específico y menos general que el concepto que hay dibujado sobre él?

3.  Conexiones cruzadas: ¿El mapa muestra conexiones significativas entre conceptos?

4.  Ejemplos: Los eventos u objetos son ejemplos válidos de aquellos designados por el concepto.

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16.10.2015

Recomendaciones para escribir un párrafo

La forma y organización del párrafo depende en gran medida de su extensión, de su contenido, de las oraciones que contenga y de la naturaleza del texto que queremos escribir (Paredes García, et al. 2012. p. 70). La recomendación es escribir párrafos de la misma extensión, hay que evitar los párrafos demasiado largos y pesados. Si un párrafo ocupa toda una página, se recomienda dividirlo en tres o cuatro párrafos y, si no es posible, se recomienda revisar la forma de redacción (Ibíd., p. 72).

Enrique Soriano nos indica que actualmente el párrafo no debe tratar más de una idea, escribir en un mismo párrafo sobre más de un tema sería promover la confusión o la falta de claridad. Asimismo, la organización de forma lógica de la información es fundamental. Se recomienda iniciar por la idea principal, ya que es la forma más fácil de atraer al lector (2013).

En cuanto a la estructura del contenido en el párrafo, podemos afirmar que las oraciones que forman el párrafo están alrededor de la idea central y se pueden organizar de varias formas. La forma más común es presentar la idea central en la primera oración, el resto de oraciones van después. Otra forma es presentar la idea central en la última oración, el resto de oraciones van al inicio (Paredes García, et al. 2012. p. 74).

Maria Teresa Serafini en su libro Cómo se escribe (1994, p. 132), nos presenta una clasificación de los párrafos según el modo de organizar su contenido:

•     De enumeración: está compuesto por una frase organizadora que describe la estructura del párrafo y un listado de propiedades relacionadas entre sí que describen un objeto. Se usa para textos descriptivos, narrativos, expositivos y argumentativos.

•     De secuencia: está compuesto por un listado de elementos que se describen por separado, pero que están ordenados según un criterio; por ejemplo, cronológico. Se usa para textos narrativos y argumentativos.

•     De comparación-contraste: está compuesto por una frase que presenta los dos o más objetos a comparar. Luego, se presentan las semejanzas o diferencias entre los objetos. Se usa para textos descriptivos y argumentativos.

•     De desarrollo de un concepto: está compuesto por una idea principal y una serie de palabras aisladas o frases cortas que ejemplifican o apoyan la idea. Se usa para textos descriptivos, narrativos, expositivos y argumentativos.

•     De enunciado/solución de un problema: está compuesto por dos partes: la primera presenta un problema, que puede formularse como una pregunta o no, y en la segunda se expone una solución. Se usa para textos descriptivos, expositivos y argumentativos.

•     De causa-efecto: está compuesto por un acontecimiento o una situación seguido por las razones que lo han causado. Se usa para textos argumentativos.

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09.10.2015

Recomendaciones para elaborar un ensayo

En el “Diccionario de la lengua española” se define la palabra ensayo como “escrito en el cual un autor desarrolla sus ideas sin necesidad de mostrar el aparato erudito” (DRAE, 2012). Izquierdo Miller nos dice que el ensayo se caracteriza por ser ágil, sencillo y no es necesario dividirlo en secciones; tampoco es aconsejable llenar el texto del ensayo con citas bibliográficas, fórmulas, cuadros o gráficos (Izquierdo Miller, 2008). Gordillo Alfonso afirma que los propósitos del ensayo están entre justificar la opinión del escritor acerca de un tema hasta convencer al lector de que piense o actúe de cierta manera (2012, p. 77).

Debido a que los temas de un ensayo son variados, Izquierdo Miller recomienda tener en cuenta las siguientes recomendaciones al momento de escribirlo: “partan siempre de su propósito para que den el enfoque adecuado, investiguen los contenidos que van a desarrollar, usen la bibliografía que es la base de su trabajo, deben hacer un bosquejo para organizar las ideas y ver la disposición que se dará al contenido” (Izquierdo Miller, 2008).
Gordillo Alfonso lista un plan textual para la escritura de un ensayo. Este plan consiste de nueve pasos (2012, p. 76):
1.    Escoja un tema y tome una postura.
2.    Estudie o considere las posturas contrarias.
3.    Elabore la postura fundamental o tesis del ensayo. Esta puede incluir tanto la postura que defiende como una contraria.
4.    Determine quién será el lector y caracterícelo.
5.    Busque pruebas que justifiquen la tesis del ensayo.
6.    Estructure un esquema donde se elijan las razones, criterios u opiniones que justifiquen su postura.
7.    Decida qué técnicas argumentativas utilizará (argumentos mediante ejemplos, por analogía, de autoridad, acerca de  
          las causas, deductivos, ad personam, basados en la definición).
8.    Escriba el ensayo.
9.    Revise lo escrito.

Gordillo Alfonso nos muestra tres formas comunes para organizar la escritura de un ensayo. Una característica común de estas tres estructuras es el número total de párrafos, cinco. La primera la llama “El ensayo que explica y justifica la opinión del escritor”; la segunda, “El ensayo que presenta un problema y una solución” y la tercera, “El ensayo que presenta varias posturas” (Ibíd., p. 77).
 

 

 

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02.10.2015

Usos incorrectos de los modos condicional, infinitivo, gerundio, imperativo

­Usos incorrectos del condicional
Una oración condicional está formada por una hipótesis (prótasis) y un resultado o consecuencia (apódosis). La prótasis expresa la condición (a menudo inicia con la conjunción si). La apódosis expresa lo condicionado y es la oración principal. En este tipo de oraciones no es correcto usar el tiempo condicional en la parte que lleva la conjunción si.
    ◊Si tendría dinero, te lo daría     X  
    ◊Si tuviera dinero, te lo daría    

También se recomienda no emplear el denominado “condicional de rumor”, aunque su construcción gramatical no es incorrecta, hace ver un texto como un rumor. Este condicional es muy usado en periodismo para presentar noticias no confirmadas y, en ocasiones, usado como estrategia pragmática para no comprometerse con lo enunciado (Paredes García, et al. 2012. p. 293).

    ◊En las manifestaciones habrían participado más de ochenta mil personas  X

    ◊En las manifestaciones han participado más de ochenta mil personas   

Usos incorrectos del infinitivo
El infinitivo es una forma verbal apta para expresar la idea de una acción como noción general (amar, temer, partir). Este puede ser compuesto cuando se usa el infinitivo del verbo haber y el participio del verbo que se conjuga; por ejemplo, Haber estudiado.

Se recomienda evitar el uso del infinitivo como verbo principal en una oración por influencia de los textos periodísticos. En palabras de “El libro del español correcto”, una oración necesita la presencia de un verbo en forma personal para estar correctamente formada, por lo que no es aceptable usar el infinitivo como verbo principal.
    Finalmente, informar que los resultados...    X
    Finalmente, informamos que los resultados...    √


Este uso es válido solo cuando se dan instrucciones de carácter general afirmativo (oprimir el botón derecho) y negativo (no hablar) (Paredes García, et al. 2012. p. 295); de lo contrario, se recomienda usar el verbo en alguna forma personal (No hablen de eso en este lugar).

Usos incorrectos del gerundio
El gerundio es una forma no personal del verbo, cuya conjugación denota acción o estado durativo; puede ser simple (estudiar) o compuesto (habiendo estudiado); carece de marca de número, tiempo y modo. El gerundio simple puede indicar un proceso en curso o anterior. El gerundio compuesto indica anterioridad (RAE. 2013. p. 406). Por tanto, se recomienda evitar el uso del gerundio cuando se quiere decir que una acción ocurrió en un momento posterior al enunciado por el verbo principal. Se recomienda reemplazar la forma no personal por una forma verbal flexionada (Instituto Cervantes. 2013. entrada 272).
    Envió el artículo a una revista siendo aceptado a los 2 meses.    X
    Envió el artículo a una revista y fue aceptado a los 2 meses.   

En el lenguaje administrativo y periodístico se observan construcciones formadas por  gerundios que acompañan al nombre como modificadores restrictivos con el objetivo de diferenciar a un objeto entre otros semejantes. En estos casos se aconseja reemplazar al gerundio por una oración de relativo o un grupo preposicional (RAE. 2010. p. 516).
    Se necesita profesor hablando inglés.       X
    Se necesita profesor que hable inglés.     

Usos incorrectos del imperativo
El modo imperativo se usa para denotar mandato, exhortación, ruego o disuasión (DRAE, 2012). Los enunciados imperativos se construyen de forma característica con un verbo conjugado en segunda persona: tú y ustedes. Estas conjugaciones son diferentes a las de los modos indicativo y subjuntivo, aunque a veces puedan coincidir; por ejemplo el verbo leer.




Las formas del imperativo, las que no tiene igual forma que las del subjuntivo, no admiten la negación: No ven. No sal (estas formas se consideran agramaticales); estas formas imperativas para ser negadas deben ser sustituidas por las de subjuntivo: No vengas. No salgas. La forma imperativa correspondiente a ustedes puede ir negada porque coincide con la del subjuntivo No vengan. No salgan (RAE. 2010. p. 797). Por otra parte, los pronombres personales átonos deben aparecer después del verbo, cuando se adjuntan a los imperativos afirmativos Repítamelo. Digámosle la verdad (Ibid. p. 798).

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24.09.2015

Oraciones activas y pasivas

Muchas lenguas ofrecen la posibilidad de describir un mismo proceso con estructuras sintácticas distintas; el español no es la excepción. En español existen las oraciones activas y las oraciones pasivas que permiten describir un mismo proceso.

La oración César venció a Pompeyo es activa porque la primera de sus funciones semánticas (agente = César) ocupa la función sintáctica de sujeto, mientras que la segunda función semántica (paciente = Pompeyo) ocupa la función sintáctica de complemento directo. La oración Pompeyo fue vencido por César es pasiva porque el paciente es el sujeto (RAE. 2010. p. 773).

El tipo de pasiva al que se ha hecho referencia anteriormente se denomina pasiva perifrástica, puesto que la forma verbal es en realidad una perífrasis constituida por el verbo ser y el participio de un verbo que concuerda con el sujeto en género y número (RAE. 2013. p. 436).

Actualmente, en español, se está abusando de las oraciones pasivas en detrimento de las activas; tal vez, esto se debe a la influencia del inglés, ya que en esta lengua su uso es muy extendido debido a los medios de comunicación. Recordemos que al usar la oración activa, la atención se pone en el sujeto, mientras que cuando usamos la oración pasiva, la atención se pone en el paciente (Paredes García, et al. 2012. p. 69).

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11.09.2015

Recomendaciones para elaborar una ficha de lectura

La ficha de lectura es un instrumento que sirve para organizar la información tomada de un texto y para recoger datos importantes acerca de lo que se lee. También sirve para almacenar información para futuras consultas; por ejemplo, al momento de redactar una monografía o tesis. Es un ejercicio de comprensión ya que se trabajan habilidades como la jerarquización, la predicción, la deducción, la retención y la organización, entre otras. La ficha de lectura debe tener un encabezamiento, el género académico y tipo de texto, la referencia bibliográfica completa, léxico y definiciones clave, ideas claves, el tema, los intertextos, la toma de posición del lector y biografía del autor del texto (Gordillo Alfonso, 2012).

  • Encabezamiento: consignar datos institucionales y personales del autor de la ficha de lectura.
  • Género académico y tipo de texto: identificar si el texto leído es un ensayo, un resumen, un artículo científico y al mismo tiempo clasificarlo como un texto narrativo, descriptivo, explicativo, argumentativo, entre otros.
  • Referencia bibliográfica: consignar el nombre del autor del texto, año de edición, título, volumen, editorial y número de páginas, elementos que hacen parte de la forma básica de elaborar una referencia.
  • Léxico y definiciones: consignar el léxico que no entienda (buscar su significado en un diccionario preferiblemente técnico o disciplinar) y las definiciones que ha identificado en el texto.
  • Ideas claves: comprender el tema del texto a partir de las ideas principales expuestas por el autor. Estas ideas clave son las que muestran la información más relevante del texto; pueden aparecer al principio, en medio, o al final del párrafo.
  • Tema: enunciar un determinado asunto. Algunas veces podría coincidir con el título del texto o de algún capítulo en que se desarrolle de forma más precisa.
  • Propósito del autor: describir la intención del autor, lo que lo llevó al ejercicio de escritura del texto. El propósito del autor puede ser analizar, describir un tema.
  • Aportes que hace el texto: encontrar información nueva o adicional frente al conocimiento previo que trae el lector.
  • Intertextos: consignar información que permite profundizar sobre un tema cuando dentro del texto base aparece por medio de epigrafías, citas, alusiones, referencias o ejemplos.
  • Toma de posición del autor del texto: redactar juicios sobre el texto leído. Puede comparar, evaluar, rechazar o aceptar lo leído.
  • Biografía del autor del texto: describir la trayectoria académica y personal del autor del texto que permita conocer sus visiones del mundo.
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28.08.2015

Correo electrónico

En la actualidad el correo electronico cumple más o menos las mismas funciones que la “antigua” carta de papel. Los elementos principales que lo componen son los siguientes: de, para, CC, CCO, asunto, saludo, cuerpo del mensaje, despedida y firma (Paredes García, et al. 2012. p. 460-467).

Barra de direcciones: espacio reservado para escribir las direcciones tanto del emisor como del receptor del  mensaje. Existen tres espacios diferentes para los receptores: para, en este espacio se incluye los correos electrónicos de los destinatarios principales. CC, proviene del inglés carbon copy, en español significa copia de carbón, hace alusión al uso del papel carbón para realizar copias. En este espacio se incluye solo los correos electrónicos de los destinatarios que queremos que conozcan el contenido del mensaje. CCO, proviene del inglés Blind Carbon Copy, en español significa copia de carbón oculta. En este espacio se incluye los correos electrónicos de los destinatarios que queremos que conozcan el contenido del mensaje, pero que no se conozcan por parte de los destinatarios de, para y CC.

Asunto: es una parte fundamental del correo porque permite a la persona que lo recibe saber de qué se trata. Debe ser un texto corto específico que resuma el objetivo del mensaje, dando la mayor cantidad de información posible.

Saludo: es la manera en la que nos dirigimos a nuestro interlocutor, es lo primero que nos permite diferenciar entre un correo de carácter informal a uno de carácter formal. Si es la primera vez que nos comunicamos con alguien o lo hacemos muy de vez en cuando, podemos empezar nuestro saludo con la siguiente expresión “Estimado o estimada, cargo de la persona si es conocido (opcional), Nombre del receptor” y,  posteriormente, presentarnos.

Cuerpo del texto: en este espacio escribiremos el texto del mensaje. Debemos tener en cuenta el tema que vamos a tratar, el conocimiento que tenemos de nuestro interlocutor y el contexto. Asimismo, escribir sin errores ortográficos como: uso de abreviaturas no convencionales (q en lugar de que), uso de un solo signo de interrogación o admiración, uso frecuente de mayúsculas, uso de emoticones en correos formales.

Rebeca Díez y Luis López en su texto titulado Cuidar la escritura nos dan otras recomendaciones para redactar los mensajes de un correo electrónico: escribir en negro sobre blanco (el azul es el más habitual para señalar hiperenlaces y el rojo para corregir), tamaño de fuente del 12, no abusar de las negritas y las cursivas (ya que pueden perder su excepcionalidad), el subrayado puede confundirse con un hipervínculo, escribir con fuentes comunes que puedan ser reconocidas por cualquier sistema, un correo de más de 50 líneas (tres párrafos) se considera excesivo (si realmente necesitamos más extensión, sería conveniente enviar un archivo adjunto). Gramaticalmente hay dos reglas básicas: la redacción sencilla, corta y repetitiva da énfasis a lo que escribimos; y las frases complejas, llenas de oraciones subordinadas, variando el ritmo, suavizan el mensaje. El mal uso de la puntuación puede dificultar la lectura del texto o directamente cambiar el significado de una frase (2012, p. 121).

Despedida y firma: la despedida debe ser una palabra que cierre nuestro mensaje e inicie la firma; por ejemplo, “Atentamente”, “Saludos”, “Un abrazo” o “Cordialmente”. Estas palabras deben ajustarse a la relación entre emisor y receptor. En la firma es recomendable incluir el siguiente bloque de información: nombre completo de la persona y cargo que desarrolla, nombre de la organización, teléfono y correo electrónico de contacto, dirección postal, logo y página web de la empresa, cada vez es más habitual incluir enlaces de las cuentas en redes sociales de la empresa y el firmante.

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21.08.2015

Hablar en público

En “El libro del español correcto” se presentan algunas recomendaciones para hablar en público, pero antes, se señala que es una actividad compleja que suele generar mucha inseguridad y miedos (Paredes García, et al. 2012. p. 132-143). Hablar en público es una actividad tanto profesional como cotidiana (Idídem); en el ámbito profesional o académico es un acto para profesores, directivos o estudiantes. En el ámbito cotidiano lo realizamos en celebraciones familiares, de amigos, de vecinos, etc. Las recomendaciones son:

•Preparar el discurso: analizar el contexto y determinar cuáles son sus elementos.

•Analizar el auditorio: saber a quién nos vamos a dirigir.

•Determinar el contenido: saber qué vamos a decir (pocas ideas, pero bien desarrolladas).

•Establecer los objetivos: cuál es su posición (ponente, opositor) e intención (informar, persuadir).

•Dónde o cuándo: conocer las características físicas del lugar (luz, capacidad, acústica). Conociendo lo anterior, podemos decidir si necesitamos micrófono, apoyos audiovisuales (fondo y tamaño de la fuente en una presentación).

•Tiempo: la mayoría de veces conocemos el tiempo de que disponemos; si excedemos el tiempo asignado, los asistentes se incomodarán. Por tal razón, se recomienda emplear en la preparación menos tiempo del otorgado (lo más frecuente es que el discurso se extienda) y pedir a alguien que nos avise el tiempo transcurrido cada 5 o 10 minutos.

•Organizar el discurso: todo discurso debe tener una estructura (apertura, cuerpo y conclusión). Estas se pueden concretar en anunciar el tema, desarrollarlo y cerrarlo. Los autores de este texto afirman que la introducción y el cierre, desde el punto  de vista estratégico, son las dos partes más importantes del discurso, aunque deben ser breves y sintéticas.

•Apertura: después del primer contacto visual, será nuestra voz y nuestras primeras palabras las que capten la atención del público; por ende, es aconsejable preparar cuidadosamente estas palabras (memorizarlas si es necesario). A continuación, los autores presentan una lista de posibilidades para empezar, todo depende del tipo de intervención: saludo, agradecimientos, presentación del hablante, frase célebre, una afirmación provocadora, un dato reciente con el tema, un resumen de la presentación.

•Desarrollo: es la parte más importante respecto del contenido. Cuando se prepara el discurso, primero se elabora el desarrollo, luego la introducción y la conclusión. Los autores recomiendan elaborar un guión que refleje el orden (jerarquía de ideas y dependencias) y la estructura: primera idea principal (idea, argumento, ejemplo), segunda idea principal, etc.

•Conclusión: esta busca, a diferencia de la apertura, la adherencia del público a las ideas expuestas. El objetivo es provocar en el oyente una sensación agradable y positiva. Existen varias posibilidades para cerrar: despedida, agradecimientos, frase célebre, una síntesis de lo expuesto, propuestas de acción a partir de lo expuesto, conclusiones, una lista de interrogantes que quedan sin resolver.

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14.08.2015

Recomendaciones Diapositivas

El texto “El libro del español correcto” indica que determinados discursos orales generalmente expositivos, se apoyan en la proyección, mediante un computador, de diapositivas que pueden incorporar texto imagen o sonido. El empleo de diapositivas apoya las palabras del orador con ilustraciones, datos, cuadros, estadísticas, etc., y multiplica las posibilidades informativas del texto. Por esta razón, las presentaciones tienen actualmente una enorme presencia en el ámbito profesional y académico (Paredes García, et al. 2012. p. 456).

RECOMENDACIONES

◊ La cantidad de diapositivas estará en relación con la duración de la exposición, pero como norma general debemos procurar que el número de diapositivas sea reducido.

 Una diapositiva puede incorporar textos, cuadros, tablas, imagenes estáticas o móviles y sonidos. Se recomienda usar lo mínimo de cada formato.

 El texto de la diapositiva debe ser un material de apoyo; en ningún caso el texto debe sustituir a lo expresado oralmente.

 El tipo de letra deberá ser el adecuado a la situación de comunicación. El tamaño de letra debe estar entre 24 y 30.

◊ La cantidad y la variedad de colores, así como los contrastes entre el fondo y la letra, deben ser moderados para facilitar la lectura de la diapositiva.

◊ La misma transición para pasar de una diapositiva a otra es aconsejable.

◊ Tanto la diapositiva de apertura como la de cierre requiere una atención especial.

Recordemos que la presentación con diapositivas es un apoyo, un recurso técnico que debe contribuir a mejorar nuestra exposición, pero en ningún caso la sustituye. Omitir esta recomendación puede hacer que el orador se
vea como un lector de diapositivas (Paredes García, et al. 2012. p. 457).

Libros

Paredes García, F., Álvaro García, S., Núñez Bayo, Z., y Paredes Zurdo, L. (2012). El libro del español correcto: Claves para hablar y escribir bien en español. España: Instituto Cervantes.

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31.07.2015

Recomendaciones

“El libro del español correcto” nos muestra que una conferencia, independiente del tipo de público asistente, se trata siempre de un texto expositivo cuya intención es informar y transmitir información con claridad y precisión. Igualmente, nos informan sobre dos requisitos a seguir si se quiere dar una buena conferencia. El primer requisito es tener buen conocimiento sobre el tema a exponer. El segundo es planear el proceso de la conferencia (Paredes García, et al. 2012. p. 446).

En cuanto al primer requisito, lo aconsejable para obtener este conocimiento es recurrir a referencias confiables, y crear fichas o notas donde se almacene lo que se va a utilizar en la conferencia. En cuanto al segundo requisito, recordemos que la conferencia es producto de un texto escrito previamente; entonces, debemos tener clara la forma en que vamos a expresar oralmente el texto escrito. Las formas orales más comunes para exponer son memorizar el texto, leerlo o seguir un guión.

Paredes García, et al., nos recuerdan que la conferencia, como una forma de hablar en público, tiene una estructura formal que comprende tres etapas:
1.    Presentación: está a cargo de algún miembro de la organización del evento. En ella se hace una breve introducción de la persona que va a dar la conferencia.
2.    Desarrollo de la conferencia: está compuesta por apertura (se anuncia que se va a decir), desarrollo (se dice el contenido de la conferencia) y conclusión (se hace un recuento breve de lo dicho).
3.    Apertura del turno de preguntas: responder las preguntas del público asistente.

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27.03.2015

Lenguaje Corporal

El lenguaje corporal o lenguaje no verbal, como este mismo dice, es una forma de comunicación donde no se recurre al uso oral de la lengua; por el contrario, se recurre a la comunicación por medio del aspecto físico, gestos, vestimenta, perfume, postura corporal, distancia a la que se sitúa (Paredes García, et al. 2012. p. 123). Desde la perspectiva del emisor, estos mensajes pueden ser proferidos voluntaria o involuntariamente; desde la perspectiva del receptor, estos mensajes pueden ser captados consciente o inconscientemente. Por ende, al momento de interpretar los mensajes se debe tener en cuenta un marco cultural, social, personal (ibíd. p. 124).

El antropólogo Edward Hall en su libro The Silent Language estudió el uso y percepción del espacio social y personal; además, estableció la siguiente clasificación:
    Distancia íntima. Se usa con personas con las cuales existe un vínculo afectivo. Su distancia va hasta los 45 cm.
    Distancia personal. Se usa en las conversaciones personales. Su distancia va hasta los 120 cm.
    Distancia social. Se usa para interactuar sobre cuestiones no personales. Su distancia va hasta los 350 cm.
    Distancia pública. Se usa en conferencias, clases, charlas, etc. Su distancia supera los 350 cm., (ibíd. p. 125).

En cuanto a los gestos, existe una clasificación que los agrupa en:

    Emblemas. Son aquellos que tienen una correspondencia verbal exacta y que son los mismos para la mayoría de culturas; por ejemplo, los gestos para saludar y despedirse.

    Ilustradores. Son aquellos que apoyan, matizan, remarcan o enfatizan lo que se dice verbalmente; por ejemplo, los gestos de negar o afirmar con la cabeza.

  Exteriorizadores. Son aquellos que expresan sentimientos, sensaciones, estados de ánimo, muestras de afecto, etc.; por ejemplo, el gesto de una risa forzada.

    Reguladores. Son aquellos que abren y siguen la conversación, solicitan información, piden, mantienen o ceden la palabra y cierran la conversación; por ejemplo, la mirada si es atenta demuestra interés.

   Adaptadores. Son aquellos que reflejan el estado de ánimo y que se producen como formas de adaptación a situaciones incómodas. Estas tienen 2 formas de manifestación:
       Con objetos: la manipulación repetitiva de un objeto (esfero, llaves, marcador, etc.).
       Con el propio cuerpo: mover o tocar alguna parte del cuerpo (cabello, manos, barba, etc.) (ibíd. p. 126).

Cabe resaltar que todas estas manifestaciones pueden diferir de una cultura a otra.

Amy Cuddy es una psicóloga social que ha investigado el significado del lenguaje corporal de los seres humanos en los negocios. Sus investigaciones han confirmado que las personas que experimentan posiciones de poder tienen cambios beneficiosos en lo fisiológico, fisiológico y en el comportamiento; mientras que las personas que experimentan posiciones de bajo poder muestran los patrones opuestos (Carney, et al. 2010). Ella da una charla llamada El lenguaje corporal moldea nuestra identidad (Your body language shapes who you are) (Cuddy. 2012) donde analiza las expresiones no verbales de poder y dominio.

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20.03.2015

La tilde diacrítica

La tilde diacrítica se usa para diferenciar en la escritura ciertas palabras con idéntica forma, pero que se oponen entre sí por ser una de ellas tónica (se pronuncia una sílaba con acento) y la otra átona (se pronuncia sin acento). Una palabra tónica o átona se asocia normalmente con la categoría gramatical a la que pertenece (RAE 2013. p. 44); por ejemplo, diferenciar (verbo) de de (preposición):

        Es mejor que ese anillo de oro. = verbo dar
        Ese anillo es de oro. de = preposición

Entre las palabras tónicas están los sustantivos, los adjetivos, los verbos, casi todos los adverbios, los pronombres personales tónicos, los demostrativos, los interrogativos, los exclamativos, los indefinidos o las interjecciones. Entre las palabras átonas están los artículos determinados, los pronombres personales átonos, los posesivos antepuestos, la mayoría de los relativos, las conjunciones y las preposiciones (excepto según y vía) (ibíd., p. 37).

La mayoría de las palabras que se escriben con tilde diacrítica son monosílabas y solo una cuantas son polisílabas. Estas palabras no deberían llevar esta tilde de acuerdo con las reglas de acentuación, bien por ser monosílabas (él, dé, más, mí, sé, sí, té, tú, etc.), bien por ser palabras llanas terminadas en vocal o en s (cómo, dónde, cuándo, etc.) (ibíd., p. 44).

Cabe recordar que la tilde diacrítica no se aplica de manera sistemática a las palabras que se oponen por ser tónicas a otras idénticas de pronunciación átona; por ejemplo, la (nota musical, tónica) frente a la (artículo, átona) (ibídem).

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13.03.2015

Trata adecuadamente

En español existen formas o fórmulas de tratamiento que sirven para dirigirse o referirse a una persona, bien por cortesía, bien en función de su cargo, jerarquía o titulación académica. Estas fórmulas de tratamiento son pronombres, nombres y adjetivos comunes. Aunque sea común ver en la actualidad textos tanto oficiales como administrativos donde aparecen estas formas escritas en mayúscula; la recomendación es escribir estas formas en minúsculas porque se trata de nombres y adjetivos comunes (RAE. 2010a. p. 469).

La “Nueva gramática de la lengua española” muestra la distribución de las formas de tratamiento en Trato de confianza o de familiaridad y Trato de respeto. En el español actual la publicidad muestra los pronombres y vos como formas de familiaridad; mientras que usted refleja el trato de respeto. El trato de se da habitualmente entre pariente cercanos, compañeros y colegas; aunque se está extendido el uso de este pronombre en las relaciones entre alumno y profesor. Por otra parte, en ocasiones, el trato de usted se realiza hacia padres o abuelos  (RAE. 2010b. p. 322).

Los sustantivos que designan títulos, cargos, profesiones, gentilicios, nombres de pueblos o etnias, conocidos como antenombres, se recomienda escribirlos en minúscula inicial.

*El papa, el rector, el presidente, el decano…

*La ingeniera, el médico, el lingüista, el físico…

*Los quichuas, los muiscas, los sálibas, los emberas…

No obstante, la letra inicial de las abreviaturas de estas fórmulas debe escribirse en mayúscula: Da., Lic., Sr., Ud., etc. Otro caso en donde la fórmula de tratamiento debe escribirse en mayúscula es cuando hace parte de un nombre propio: Santa Cruz de Mompox (municipio), Santo Domingo (iglesia), San Pedro (fiesta).

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06.03.2015

Coma

Recordemos que una de las excepciones a la coma entre el sujeto y el predicado es la inserción de un inciso aclaratorio entre coma doble. El inciso aclaratorio debe tener una coma al inicio y una al final. Este inciso puede ser cualquier tipo de expresión (palabra, frase, oración) que esté relacionada con el sujeto; por ejemplo, El NaCL, cloruro de sodio, es un sólido muy estable. Jean Tirole, economista francés, ganó el Premio Nobel de Economía en 2014.

Un segundo uso de la coma consiste en separar el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado anteriormente o estar sobrentendido (RAE. 2010. p. 347); por ejemplo, En 1616, Miguel de Cervantes muere en España, y William Shakespeare, en Reino Unido.

Un tercer uso de la coma consiste en escribirla después de los conectores discursivos (además, sin embargo, es decir, finalmente, etc.); esto se debe a que los conectores son independientes sintácticamente y no están ligados con el segmento que los sigue (ibíd., p. 343); por ejemplo, Sin embargo, sería interesante hacer convenios con otros hospitales. Dicho de otra forma, sería interesante hacer convenios con otros los hospitales.

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27.02.2015

Uso de extranjerismos

Los extranjerismos o préstamos son palabras o expresiones que una lengua toma de otras. El texto “El libro del español correcto” muestra las dos razones más importantes por las que una lengua necesita incorporar palabras de otra: para designar un nuevo concepto y como alternativa a una palabra ya existente en el idioma (Paredes García, et al. 2012. p. 401). Este mismo texto establece que cuando se da el primer caso, el préstamo se convierte en un procedimiento enriquecedor para la lengua, ya que la nueva palabra (neologismo) sirve para designar realidades nuevas. Cuando se da el segundo caso, el préstamo se convierte en una competencia para las palabras de la lengua receptora, sobre todo cuando la voz foránea no añade ningún matiz a la palabra autóctona (ídem).

El libro “El buen uso del español” establece que la procedencia de los préstamos depende de factores políticos, económicos y socioculturales de cada momento histórico. Los orígenes más significativos de préstamos recibidos por el español provienen del latín (latinismos), del árabe (arabismos), del francés (galicismos), de lenguas indígenas de América (indigenismos), del italiano (italianismos) y del inglés (anglicismos) (RAE. 2013. p. 120). Este mismo texto nos explica que la adaptación de los préstamos al español se realiza básicamente por dos vías: La mayoría de veces se modifica la grafía original para que refleje la pronunciación de esas palabras en español; por ejemplo: baipás del inglés by-pass, champaña del francés champagne, espagueti del italiano spaghetti. En pocas ocasiones se mantiene la grafía original o con leves cambios, en este caso la pronunciación es la única que se ajusta; por ejemplo, quiche [kíche] del francés quiche [kísh], bafle [báfle] del inglés baffle [báfel] (ibíd., p. 124).

Los autores de “El libro del español correcto” afirman que no es sencillo formular una regla para la formación del plural de lo extranjerismos. Ellos dan algunas recomendaciones:

* Añadir -es si el préstamo termina en -n, -l, -r, -d, -j -y -z; por ejemplo, cócteles, másteres, clones, etc.

* Añadir -s si el préstamo termina en vocal o en una consonante diferente a -n, -l, -r, -d, -j y -z; por ejemplo, interfaces, disquetes, cómics, etc.

Otros admiten varias soluciones para el plural; por ejemplo, clubes o clubs (Paredes García, et al. 2012. p. 216). 

El “Diccionario panhispánico de dudas” etiqueta los extranjerismos en superfluos o innecesarios y necesarios o muy extendidos. Los primeros se usan para describir los extranjerismos que tienen equivalentes en la lengua; por ejemplo, abstract, en español resumen; back-up, en español copia de seguridad. Los segundos se usan para describir los extranjerismos que no tienen equivalentes o no es fácil encontrarlo en la lengua; por ejemplo, ballet, blues, jazz o software (DPD. 2005).

Un error que se está volviendo común en cuanto a los extranjerismos superfluos o innecesarios es otorgar al verbo aplicar el sentido de solicitar (Voy a aplicar a una beca) y al sustantivo aplicación el sentido de solicitud (Estoy llenando una aplicación para la beca), por calco de las palabras inglesas to apply y application debido al uso frecuente en el español americano.

Los autores del texto “Las 500 dudas más frecuentes del español” recomiendan señalar o destacar los extranjerismos en el texto para que el lector sepa que es una palabra ajena a la lengua. En los textos se debe escribir el extranjerismo entre comillas o cursiva (Instituto Cervantes. 2013. entrada 191).

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20.02.2015

Usos de porque

Los textos “El libro del español correcto” (Paredes García, et al. 2012. p. 76),”Las 500 dudas más frecuentes del español” (Instituto Cervantes. 2013. entrada 113), “El buen uso del español” (RAE. 2013. p. 206) y la RAE (s/f) concuerdan en la explicación de porqué, porque, por qué, por que.

Porqué es un sustantivo masculino que significa ‘motivo, causa, razón’. Lleva tilde por ser una palabra aguda terminada en vocal. Debido a que es un sustantivo, este es normalmente precedido por un artículo u otro determinante, y puede ponerse en plural (porqués). Para evitar una posible confusión, puede ser sustituido por alguno de sus significados; por ejemplo, hay que averiguar los porqués de esos resultados Hay que averiguar las causas de esos resultados.

Porque es una conjunción causal átona que se emplea para iniciar la respuesta a preguntas introducidas por la secuencia por qué. Además, permite introducir oraciones subordinadas que expresan causa y es equivalente a ‘ya que, puesto que’; por ejemplo, No fui a la universidad porque no tenía dinero No fui a la universidad ya que no tenía dinero. Igualmente, es una conjunción final que equivale a ‘para que’ cuando precede a un verbo en subjuntivo; por ejemplo, Estudia porque sus notas sean mejores Estudia para que sus notas sean mejores.

Por qué corresponde con la secuencia formada por la preposición por y el interrogativo o exclamativo tónico qué. Esta secuencia se usa en las oraciones interrogativas o exclamativas; además, no puede sustituirse por otros términos.

Por que tiene dos usos. El primero consiste en la preposición por más el pronombre relativo que. Esta secuencia se identifica ya que podemos anteponer un artículo al relativo (por el que, por la que) siendo esta construcción la más frecuente; por ejemplo, Los cupos por que competían no eran suficientes Los cupos por los que competían no eran suficientes. El segundo consiste en la preposición por más la conjunción que. Esta secuencia aparece con verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción que. Para identificar esta secuencia, podemos sustituir toda la secuencia que sigue a la preposición por con el pronombre eso; por ejemplo, Los estudiantes están nerviosos por que el semestre no ha empezado Los estudiantes están nerviosos por eso.

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13.02.2015

Marcadores del discurso

En español existen expresiones invariables que permiten orientar tanto al lector como al oyente sobre el sentido en que debe interpretarse un texto; también le ayudan para entender cómo está organizado (Paredes García, et al. 2012. p. 76). En palabras de la Ortografía de la lengua española, los conectores ofrecen información sobre cómo debe ser interpretado el segmento sobre el que inciden en relación con el contexto precedente (RAE. 2010. p. 343). A estas expresiones se les conoce como marcadores del discurso. Otros nombres que reciben son: marcadores textuales, enlaces extraoracionales u ordenadores del discurso. El “diccionario de términos clave de ELE” del Centro Virtual Cervantes señala que la función de estas expresiones es «marcar» la relación que existe entre dos segmentos textuales (Diccionario de términos clave de ELE 1997-2014); es decir, facilitar la cohesión textual.

Portolés (1998) y Zorraquino, y Portolés (1999) clasifican los marcadores del discurso en 5 grupos y señalan las funciones que cumplen:

* Estructuradores de la información (organización de la información). Se dividen en 3 tipos: comentadores (pues, pues bien, así las cosas, etc.), ordenadores (en primer lugar/en segundo lugar; por una parte/por otra parte; de un lado/de otro lado, etc.) y digresores (por cierto, a todo esto, a propósito, etc.).

* Conectores (vinculan un miembro del discurso con otro anterior). Se dividen en 3 tipos: aditivos (además, encima, aparte, incluso, etc.), consecutivos (por tanto, por consiguiente, en consecuencia, de ahí, entonces, pues, así pues, etc.) y contraargumentativos (en cambio, por el contrario, por contra, antes bien, sin embargo, no obstante, etc.).

* Reformuladores (presentan lo expresado previamente con palabras más precisas). Se dividen en 4 tipos: explicativos (o sea, es decir, esto es, a saber, en otras palabras, dicho de otro modo, etc.), rectificación (mejor dicho, más bien, mejor aún, etc.), distanciamiento (en cualquier caso, en todo caso, de todos modos, etc.) y recapitulativos (en suma, en conclusión, en definitiva, en resumen, en fin, al fin, al cabo, etc.).

* Operadores argumentativos (refuerzan lo expresado). Se dividen en 2 tipos: de refuerzo (en realidad, en el fondo, de hecho, etc.) y de concreción (por ejemplo, en particular, en concreto, etc.)

* Marcadores conversacionales (aparecen con mayor frecuencia en la conversación). Se dividen en 4 tipos: modalidad epistémica (claro, desde luego, por lo visto, etc.) modalidad deóntica (bueno, bien, vale, etc.), enfocadores de la alteridad (hombre, mira, oye, etc.) y metadiscursivos conversacionales (bueno, eh, este, etc.)

Una clasificación similar es mostrada en el "diccionario de términos clave de ELE" y en el libro "Las 500 dudas más frecuentes del español" (Instituto Cervantes. 2013. entrada 480).

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06.02.2015

Mal uso prepositivo de “como”

La palabra ‘como’ cuando cumple con la función de preposición tiene varios significados, dependiendo de la palabra que le siga. El “Diccionario panhispánico de dudas” nos dice que esta palabra significa ‘en calidad de’ o ‘en concepto de’; por ejemplo, Como presidente del Gobierno...; Pusieron su casa como aval del préstamo. También nos dice que cuando el predicativo es un sustantivo suele tener valor aproximativo o atenuativo; por ejemplo, Las tareas son consideradas como un castigo. Cuando el predicativo es un adjetivo, aunque no se considera incorrecto su empleo, existe una clara preferencia en la lengua culta actual por la construcción sin como (DPD. 2005).

El mismo diccionario asevera que se considera un anglicismo sintáctico que debe evitarse el uso de “como” cuando introduce el predicado de verbos como nombrar, denominar, elegir, declarar(se), entre otros; por ejemplo:

Desaconsejable: Lo han elegido como alcalde de la ciudad.
Aconsejable: Lo han elegido alcalde de la ciudad.


Igualmente, este diccionario nos recomienda rechazar el uso prepositivo de “como” con el sentido de ‘en el papel de’; por ejemplo:

Desaconsejable: Ashton Kutcher como Steve Jobs.
Aconsejable: Ashton Kutcher en el papel de Steve Jobs.

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30.01.2015

Elude lo innecesario

De acuerdo con el texto “El libro del español correcto”, no hay unas palabras mejores que otras, simplemente existen palabras más adecuadas para determinados contextos comunicativos (Paredes García, et al. 2012. p.34). Los autores afirman que las palabras de un texto deben elegirse de acuerdo con el principio de adecuación, seleccionando las mejores tanto para el destinatario como para el contexto en que se reproducirán (Ídem). Estos autores aconsejan utilizar palabras cortas y suministran un listado como ejemplo:

 

Los autores citan la idea de Gabriela Reyes, quien señala que es preferible usar adverbios y preposiciones en lugar de locuciones que tienen el mismo significado (Ibíd., p. 35).

 

De igual forma, en este texto se recomienda usar un verbo para reemplazar construcciones más largas siempre y cuando sea posible (Ibíd., p. 36):

Otro aspecto que se debe tener en cuenta a la hora de escribir es evitar las redundancias; los autores nos ofrecen algunos ejemplos (Ibíd., p. 404):

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01.12.2014

Sea claro y preciso

El uso del hiperónimo consiste en evitar en el texto la repetición de elementos ya mencionados. Otra función consiste en evitar la numeración cuando es innecesaria; por ejemplo en un resumen.

En ocasiones cuando hablamos o escribimos tenemos poco tiempo o espacio para afirmar algo sobre un tema; por ejemplo en una conferencia o en un artículo. Existe un fenómeno llamado ‘generalización’, el objetivo de este es abstraer las características comunes de una serie de elementos (objetos, lugares, etc.) para comprimirlos en un sólo término. El “Diccionario de términos clave de ELE” del Centro Virtual Cervantes” nos ofrece el siguiente ejemplo sobre este tema:

[En el suelo había una muñeca, y un tren de madera. Dispersos se encontraban también algunos rompecabezas], se puede comprimir en [En el suelo había juguetes].

En Ciencias Computacionales, el hiperónimo es visto como una relación semántica “es un”; por ejemplo, bases de datos de léxico, como WordNet, determinan si un sustantivo o verbo es un hiperónimo cuando cada uno cumple la siguiente condición: Sustantivo: Y es un hiperónimo de X, si cada X es una (clase de) Y; por ejemplo, ‘canino’ es un hiperónimo de ‘perro’. Verbo: el verbo Y es un hiperónimo del verbo X si la actividad es una (clase de) Y; por ejemplo, ‘percibir’ es un hiperónimo de ‘escuchar’.

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24.11.2014

No plagies

En la actualidad existen diversos estilos para citar los trabajos de otras personas, esto con el ánimo de evitar el plagio. El “Diccionario de lengua española” define la palabra plagiar como "Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias" (DRAE. 2012). Cada estilo puede corresponder con la disciplina científica, el país o la universidad.

Tanto en lo oral como en lo escrito existen dos formas de referenciar una obra ajena; una es el discurso directo y la otra es el discurso indirecto. Por discurso directo se entiende la reproducción literal de obras de otra persona. Por discurso indirecto se entiende la reproducción de obras de otra persona adaptadas a las palabras del hablante o escritor.

Lo anterior implica dos formas de citar; cita directa o textual y cita indirecta o no textual. De acuerdo con la “Unidad 3. Estándares y estilos de citación y referencia bibliográfica” del Curso de gestión de citas y referencias bibliográficas para las revistas científicas y académicas de acceso abierto de la Universidad Nacional de Colombia, cita directa es definida como “cita [que] debe ser igual a como aparece en la fuente bibliográfica consultada, su transcripción debe ser palabra por palabra, sin cambiar ninguna palabra; el texto citado se debe poner entre comillas acompañado de los datos del autor, año y número de la página de donde se extrajo” (Colmenares Moreno. 2014. p. 21); cita indirecta es definida como “La cita no textual o indirecta consiste en un resumen breve o parafraseado de una parte de la obra o de toda ella en mis propias palabras...” (Ibíd., p. 24).

Los enlaces para profundizar en algunas normas de citas son:
ACS (American Chemical Society): pubs.acs.org/isbn/9780841239999
ALWD: www.alwd.org/publications/citation-manual (Quinta edición). www.alwd.org/publications/third-edition-resources (Tercera edición).
AMA (American Medical Association ): www.amamanualofstyle.com
APA (American Psychological Association): www.apastyle.org
ASA (American Sociological Society): asa.enoah.com/Bookstore
MLA (Modern Language Association): www.mla.org/store/CID25/PID341
CHICAGO: www.chicagomanualofstyle.org/16/contents.html
VANCOUVER: library.vcc.ca/research/research_apamla.cfm

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17.11.2014

Titubear tiene desventajas

Tal vez has dicho o escuchado las siguientes expresiones en una presentación oral o una conversación informal: estoo, ehh, ajá, uhumm, uff, mmmm. De acuerdo con el texto “El libro del español correcto”, estas expresiones llamadas interrupciones sonoras o vocalizaciones las usamos en el discurso para señalar duda, turbación o reflexión (Paredes García, et al. 2012. p.120). Los autores de este texto afirman que en la cultura hispana estas expresiones pertenecen a la conversación informal y se interpretan como falta de planificación e inseguridad por parte del emisor (Ídem).

Una de las definiciones para el verbo titubear del Diccionario de la lengua española es: “Tropezar o vacilar en la elección o pronunciación de las palabras” (DRAE. 2012). Esto es lo que ocurre cuando no encontramos las palabras que queremos decir, en cambio, resultamos diciendo expresiones como estoo, ehh, ajá, uhumm, uff, mmmm.

El libro “Las 500 dudas más frecuentes del español ” nos explica que el uso moderado y expresivo de las pausas, los titubeos y las interrupciones sonoras en el discurso oral tienen ventajas para el emisor porque este puede controlar y organizar el contenido de su exposición, le ayuda a evitar las muletillas y expresiones de relleno, y mantener la atención del oyente a la vez que contribuye a dar la sensación de que lo que dice es relevante  (Instituto Cervantes. 2013. entrada 33).

Walter Ong nos dice en su libro “Oralidad y escritura: Tecnologías de la palabra” que  en la recitación oral, aunque una pausa puede ser efectiva, la vacilación siempre resulta torpe. Por lo tanto es mejor repetir algo, si es posible con habilidad, antes que simplemente dejar de hablar mientras se busca la siguiente idea.  (Ong. 1994. p. 47)

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10.11.2014

Planea tu texto o tu discurso

Los libros El regalo de la escritura y El libro del español correcto concuerdan en   que existen tres fases en la construcción de un escrito: planeación (planificación), transcripción/traducción (composición) y revisión/edición (revisión/presentación).

El regalo de la escritura - planeación
Generar ideas y realizar un bosquejo del plan: toma de notas, lluvia de ideas, diseñar listas, mapas conceptuales, formular preguntas.
Evaluar la situación de la tarea de escritura: tema, propósito, audiencia,fuentes, longitud.
Conocer los tipos de textos: narrativo, descriptivo, explicativo/expositivo, argumentativo.

El libro del español: correcto - planificación
Recursos para generar ideas: confeccionar listas, lluvia de ideas, inventar palabras, asociación de ideas, clasificar y agrupar palabras, mapas conceptuales, esquemas, redactar.

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03.11.2014

Signos de puntuación

En español, a diferencia de otras lenguas como el inglés, los signos de interrogación y exclamación son dobles y llevan punto; el signo que va al inicio es conocido como signo de apertura y lleva el punto encima, el signo que va al final es conocido como signo de cierre y lleva el punto debajo (Instituto Cervantes. 2013. entrada 129) (RAE. 2010. p. 386). De acuerdo con el libro “El buen uso del español”, la función principal de los signos de interrogación y de exclamación es delimitar las secuencias interrogativas y exclamativas (RAE. 2013. p. 354). Otra función de los signos de interrogación es representar en forma escrita la entonación de una pregunta; la función de los signos de admiración es representar en forma escrita la sorpresa o asombro (RAE. 2013. p. 355).

El libro “Ortografía de la lengua española” afirma que el signo de interrogación proviene de los carolingios. En principio sólo existió el signo de interrogación que marcaba el final del enunciado; se usaba tanto para marcar los enunciados interrogativos como exclamativos. En el siglo XIV, los italianos aportaron el signo de exclamación. Desde 1754 se recomienda en la ortografía académica el uso del signo de apertura de interrogación y exclamación (RAE. 2010. p. 387).

El español actual permite combinar estos signos cuando un enunciado es a la vez interrogativo y exclamativo; puede abrir con el signo de interrogación y cerrar con el signo de exclamación o viceversa; por ejemplo, ¿Cómo lo has logrado! o ¡Cómo lo has logrado?. Aunque se recomienda abrir o con el signo de interrogación o con el signo de exclamación y cerrar o con el signo de interrogación o con el signo de exclamación; por ejemplo, ¿¡Cómo lo has logrado!? o ¡¿Cómo lo has logrado?! (RAE. 2013. p. 355) (RAE. 2010. p. 393) (Instituto Cervantes. 2013. entrada 131).

Algunas características de estos signos son listadas a continuación:

Después de estos signos puede ir cualquier signo de puntuación a excepción del punto. El punto está contenido en el signo interrogativo o exclamativo (RAE. 2010. p. 392-393).

Si el signo interrogativo o exclamativo finaliza el enunciado, la palabra siguiente debe iniciar con mayúscula (RAE. 2010. p. 392-393).

El signo de cierre de interrogación o admiración puede ser seguido o antecedido por los puntos suspensivos (RAE. 2010. p. 400).

Una de las formas para expresar ironía en forma escrita es utilizando los signos de cierre entre paréntesis (?) o (!); se recomienda no utilizar esta forma en textos académicos (Instituto Cervantes. 2013. entrada 130) (RAE. 2010. p. 393).

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